Ya desde muy pequeño me dio por leer libros a mansalva.
Vale, no leía cualquier cosa... solo caían en mis zarpas libros que me atraían por su portada, pero no por la portada en si, sino por el tacto de esta.
Si, soy un poco raro con estas cosas... elijo libros por el tacto...
Recuerdo que de mis primeros libros que tuve fue una edición de "La isla del tesoro" de Robert L. Stevenson de la editorial Anaya, la cual incluía al final información adicional para estudiantes, tal como datos de la época, de los barcos y las nomenclaturas y motes que usaban, así como pequeños trozos de biografías que hablaban sobre el libro en cuestión con anécdotas o similares. Recuerdo que una hablaba de un capitán o algo así que regaló a su hijo el libro, y a éste le gustó tanto que lo releyó siete veces seguidas sin parar.
A mi me encantó tanto el libro que lo hice diez veces. Si, entonces estaba muy aburrido... además que de que "libros nuevos" no llegaban a casa cada semana...
Aún poseo ese libro, que se trata de una edición de bolsillo, con las portadas de cartón fino y bastante poco vistosa... pero reconozco que esa edición es mi favorita de las tres que poseo del mismo libro.
Son diferentes ediciones traducidas por diferentes traductores, y hay diferencias... es como la música clásica, puedes escuchar una pieza tocada por diferentes orquestas y diferentes directores que aunque es la misma, tiene cosas diferentes que las hace únicas.
Sino, ¿que sentido tiene?
Pues resumiendo, siempre he sido de leer. Me encanta llevar un libro de bolsillo en los viajes y trayectos largos e ir leyendo.
Tengo unos gustos raros de lectura... me encantan los relatos no muy largos, a poder ser de terror, ciencia ficción o misterio.
Me considero "adorador" de Lovecraft (me he leído toda su obra varias veces, voy por otra vuelta más ya...), y la novela gótica me chifla.
A veces leo poesia, pero poca... no suele engancharme. Soy mas de novelas ligeras antes que escritos densos y profundos, aunque a veces alguno cae... puedo decir que de pequeño me leí "El Quijote" de Cervantes en su versión completa, no la versión reducida para niños... y otros libros igual de "tochos", en verdad no doy ascos a nada si la temática me tira.
No me considero un gran lector, no solo por mis gustos extraños... sino porque a veces me da por leer cada rato, teniendo empezados varios libros diferentes y a veces dejo olvidado el libro durante semanas sin tocarlo...
Aunque si, en general me gusta leer.
Hace unos años ya vi que estaban sacando "e-books", libros digitales que se podían leer mediante un cacharrito llamado "e-reader" (nombres muy currados ellos...), que no eran más que pantallas de tinta electrónica con un bajo gasto de energía, con lo cual una carga de batería podía durar varios meses... por supuesto según el aparato, pero algunos si llegaban a estas cifras.
Entre que a mi esto de los cacharritos siempre me ha gustado, y que lo de leer también... no tardé en buscar uno de estos cacharros.
Encontré a un buen precio un Sony (realmente me pasé una temporada comparando marcas, modelos y demás... realmente cayó este por el precio y por un par de cosas más...), el tercero (según creo) que sacaron a la venta, el PRS-T2.
Me quedé enamorado al instante. Seis pulgadas de pantalla táctil (en realidad no es táctil, sino que funciona a base de infrarrojos o algo así...), duración de batería muy, muy extensa (cerca de mes y pico sin tener que recargar el aparato si se usa sin conexión wi-fi), y muy cómodo en las manos.
No poseía iluminación propia de pantalla... se vendía una carcasa con una pila en un brazo ajustable que iluminaba la pantalla. La linternita solo precisaba de una pequeña pila AAA y duraba también bastante antes de notar que su luz había disminuido bastante.
El libro electrónico además podía abrir archivos en formato ePUB, pdf, txt, BBeB (lrf), rtf y doc. En realidad a mi con ePUB me era suficiente.
ePUB, acrónimo de "Electronic Publication", Publicación electrónica; un formato redimensionable de código abierto (libre para todo el público) aparecido en 2007 para leer textos e imágenes. En 2011 saldría una versión nueva, llamada EPUB3, que permite también adjuntar audio además de diversas mejoras más.
Lo que me llevó a elegir este formato fue básicamente porque era más fácil encontrar libros en este formato en internet, ya sea en las múltiples tiendas dedicadas a la venta de libros electrónicos, o a lugares menos "legales"... si, hay libros que solo se encuentran por esta vía, por desgracia...
El otro aparato que tenia posibilidades de caer en lugar de éste era el Kindle, mucho más barato y de similares características (incluso había un modelo con luz debajo de la pantalla, la cual no molestaba al rato de leer como si pasa en pantallas como móviles, tabletas y similares, los cuales al rato fatigan la vista). Lo que ocurria con los Kindle (y sigue pasando) es que usan un formato cerrado de Amazon, su tienda donde se venden y se compran los libros "e-book", y eso a mi e tiraba un poco para atrás... aunque es cierto que con un programita se puede pasar de un formato a otro sin problema, aunque es el engorro de transformarlo...
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| Sony PSR-T2. Si, también permitía escribir encima como si un libro "físico" se tratara |
Pues bien, estaba encantadísimo con ese libro. Duraba mucho, era cómodo, tenia espacio (4 Gb) para meter dentro lo que quisieses (incluso tenia navegador web... que con tinta electrónica poca cosa podías mirar... y nunca lo usé. Al igual que poder escribir a mano alzada o dibujar...).
Tan encantado estaba que regalé algunos de estos "e-readers" a la familia, aunque no exactamente el mismo modelo... se trataba del interior PRS-T1 y el superior, el cual fue el último que sacó Sony antes de retirarse del mundo de los E-Readers: PSR-T3, el cual era una revisión del que tenia yo pero sin grandes mejoras excepto más velocidad, más resolución y la inclusión de un diccionario en español....
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| Linterna para leer a oscuras en tu Sony PSR-T2, e iba camuflada en la funda. |
Luego llegó el fatídico día... no, no se rompió mi libro, no. Sigue funcionando como el primer día y sin problemas.
El que se rompió fue el de mi madre... bueno, no se rompió, realmente ya vino roto.
Lo compramos en oferta en unos grandes almacenes, queríamos el mismo modelo pero solo quedaba uno, el de exposición... ya desde el primer día daba algún problemilla (algún cuelgue), pero por lo que nos costó lo aguantamos hasta que el mismo bicho dijo: "aquí me quedo", y nunca más se volvió a encender...
Fue un fatídico día porque mi madre quería otro libro electrónico... y Sony ya no fabricaba el suyo... así que tuve que investigar a que cambiar...
Pero aquí entra la historia de la "Secre".
Donde trabajo tenemos secretaria, y también es dada a leer. Como yo tenia mi "E-Reader" me preguntó por uno, y me pidió que se lo comprase.
Como no quería gastarse los 120€ que constaba en ese momento el Sony PSR-T2, investigué un poco modelos de otras marcas... por supuesto, los más baratos eran de marcas tan conocidas como "Sunstech", "Aldmiro", "Bahio" o "Prunto"... basándome en las opiniones de la gente, había uno de cinco pulgadas que la gente decía "estaba correcto"... costaba solo treinta euros. Por probar...
Ni una mañana duró... recuerdo que lo enchufamos para meter dentro algunos de mis libros vía "Calibre", una aplicación que sirve exactamente para eso, pasar de tu PC/MAC al lector que tengas "E-Books" de una manera fácil y sin problemas.
Pues bien, el pequeño "E-Reader" murió sin siquiera abrir un libro...
Lo devolvimos a la tienda y nos hicieron un ticket de descuento.
Allí teníamos otros "E-Readers", pero visto el gran éxito de una "marca blanca" decidí informarme con los que había en exposición y elegir uno.
El que parecía más interesante era un Kobo.
Al parecer, era una marca canadiense, y parecía que tenia renombre en esto de los libros electrónicos.
Era un poco caro, pero con el descuento nos quedó solo a 20 euros, ¡una ganga!
Al llevarlo al trabajo e pasarle algunos libros me quedé enamorado.
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| Kobo Aura Ver. 2 |
Era extremadamente ágil y muy cómodo de usar, y el menú era divertido y vistoso pero nada engorroso.
Además de que podía leer bastantes formatos (en especial el que yo quería): EPUB, EPUB3, PDF, MOBI, JPEG, GIF, PNG, BMP, TIFF, TXT, HTML, RTF, CBZ, CBR.
Incluso tenia una especie de juego que te daba medallas según el tiempo que llevabas leído, a que hora lo hacías o que tipo de material leías. Convertía la lectura en un juego.
Eso a la Secretaria le gustó mucho, y a mi me encantó las estadísticas que recogía para llegar a ese juego. Además, tenia iluminación en lo laterales de la pantalla, no se precisaba "linterna" para leer a oscuras.
¡Me encantó!
Lo tenía claro, compraria un Kobo para mi madre. No sucedió.
Como toda madre, tiene sus momentos y se negó a que comprásemos un nuevo "aparato" para ella... así que se apropió del mío porque "yo casi no le daba uso" (ya dije al principio que me gusta leer, pero a veces tengo largas temporadas que no cojo un libro...).
Y es que utilizar un "E-Reader" es muy cómodo.
Cierto, tener en las manos un libro de papel, con su olor nuevo y ese tacto de las hojas, el lomo y las portadas, eso no se cambia... lo que si cambia es el peso del libro "per se".
Aguantar en la cama un libro de más de trescientas hojas es algo digno de un culturista, y no digamos transportarlo en una bolsa por el mundo... sobretodo si no se trata de un libro de bolsillo...
El "E-Reader" permite llevar en un pequeño "pad" los libros que quieras de la magnitud que se desee.
¿"El Último Catón", "Los Pilares de la Tierra ", "IT - Eso", "La Biblia"?
¿Toda la Bibliografia de Edgar Allan Poe? Todo esto cabe y más.
Y es cómodo y no molesta a la vista, no la cansa como si se leyese en una tableta (o un iPad). Es como leer sobre papel porque la pantalla no está retroiluminada, sino que o se ilumina de encima como cualquier libro (mi Sony funciona así), o se ilumina como el Kobo Aura o el Kindle Paperwhite, el cual ilumina los bordes y puedes leer a oscura y parece que la hoja está iluminada fosforescente, pero no.
La tinta electrónica tiene un "pro" respecto a las tablets tipo iPad y similares, y es que fuera, en la luz directa del sol, se pueden leer perfectamente, como si de un papel normal se tratara. Intentadlo con un "iPad" o similar y veréis que ocurre... no veréis absolutamente nada.
Para un lector es una gran inversión, no solo por la cantidad de papel que no se gastaría, sino porque los libros en formato digital son mucho más baratos que los físicos... como dato diré que recientemente he adquirido en digital la colección completa de "Sherlock Holmes" por sólo dos euros... y en física la compré hace unos años por cerca de ochenta euros... compare.
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| Con este grueso y te permite llevar toda la biblioteca de casa y más |
Pero prosigamos con la historia.
Mi madre se apropió del mio y me quedé sin, así que volví al libro físico... bueno, en verdad nunca lo dejé de lado, siempre cae algún libro físico, pero es verdad que desde que en casa tenemos "E Reader", cada vez es menos, o solo en casos especiales como libros que tenemos un cariño especial.
Pues bien, en esta temporada pude tener gracias a un amigo, un Kindle Paperwhite en las manos.
Mis sospechas fueros acertadas.
Era ligero, mucho. Muy cómodo, y lo de la luz debajo de la pantalla muy, muy cómodo, aunque disminuía la duración de la batería bastante...
Lo del formato, es cierto que era más una manía mía que otra cosa... vía "Calibre" podía cambiar de un formato a otro, pero los de Amazon, dueños de Kindle eran bastante (y son) "toca narices".
En el menú del lector electrónico se te avasallaba con publicidad constante de Kindle y Amazon. ¡Compra, compra, compra!
Y además, los libros que adquirías en el propio libro o Amazon no podías exportarlos y pasarlos a otro sistema, con lo cual o tenías un Kindle (o la aplicación de Amazon en tableta/móvil/PC) o no podías leerlo.
A ver, no es un mal aparato, por eso es el más vendido de su gama (sobretodo por el precio), pero lo tienen tan agarrado los de Amazon que me resultaba incómodo a mi, tema personal.
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| No solo leer libros, también cómics (en blanco y negro, por supuesto) |
Y llegó el día. Me entraron ganas de leer... y cogí el viejo ebook roto de mi madre y trasteé con el. Arrancó y me lo quedé... hasta que trabajando fuera, en la península, murió definitivamente.
El cabreo que me llevé fue gigantesco... no por el aparato en si, sino porque tenia cinco libros a la vez abiertos (en realidad solo leía uno, pero iba cambiando según el día...).
Cabreado me fui con mi jefe a unos grandes almacenes. Comprábamos material para el curro (memorias USB y cables HDMI), cuando un arrebato me hizo coger un KOBO y una funda sin mirar siquiera el modelo.
pagué y en el hotel pedí al jefe su portátil para intentar pasar los libros que tenia yo en una memoria USB mía (menos mal) al nuevo.
Allí vi que había adquirido, un KOBO Aura Ver.2.
En verdad, era algo más pequeño que el que tenía la secretaria de mi trabajo, el suyo era de una siete pulgadas, y éste era tan grande como mi Sony, unas seis.
El diseño era muy similar, por no decir idéntico al suyo, pero claro, no lo tenia muy en la cabeza en ese momento (en efecto, es una versión reducida del "KOBO Aura ONE").
Y si, también tenia iluminación, cosa que mi Sony no tenia.
Pasé los libros, me registré a "Rakuten Kobo" (al parecer Kobo fue comprado en 2012 por "Rakuten" convirtiéndose en una filial de ésta, una empresa japonesa de venta online de servicios, la mas grande y fructífera del país) y me encontré con el menú tan simpático y rápido que me enamoró tiempo atrás.
Y la verdad, hasta día de hoy estoy usando este "E-Reader" de manera bastante diaria.
Es rápido y muy configurable. Muy, muy cómodo.
Tiene sus pegas... al igual que Amazon, su tienda no permite exportar libros "fuera" de sus aparatos... además, su tienda hasta hace poco no tenía un gran listado de títulos en castellano, ahora ya empieza a ser abundante, ya unos precios bastante competitivos.
Libros acabados de salir al mercado por once euros (en físico unos treinta). Eso si, hay editoriales "extrañas" que te venden libros a tres o a menos de un euro... títulos de procedencia extraña y maquetados y traducidos muy similarmente a ediciones que no se encuentran en formato digital, o que están por otras editoriales (el que os dije antes de Sherlock Holmes tenia mala pinta...), pero están en su tienda, se supone son legales y sin estos problemas...
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| Existen multitud de tamaños de lectores electrónicos, solo hay que encontrar el que uno considere más cómodo |
También esta el tema de la batería. Es cierto, puedes usar el "E-Reader" durante más de un mes si no conectas el Wi-Fi ni enciendes la luz del propio aparato, pero si lo haces se reduce considerablemente, tanto que si llega a una semana es mucho...
Otro problema es el de la configuración. Es tan configurable que incluso puedes adaptar el tamaño de letra, separación entre linea y tipo de letra a tu propio gusto... pero a unos niveles que cada vez que abres un libro nuevo tienes que estar un buen rato reajustando estos parámetros para adaptarte el libro.
Claro, cada autor/editorial maqueta el libro de diferente manera... si modificas esos parámetros mueves sus planificación estética, y a veces lees un libro de manera bastante fea comparada con su homónima en físico (o en otro "E-Reader") por no tener ajustado bien los parámetros... pero si lo lee bien uno mismo, tampoco es "tan problema".
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| Pantallas iluminadas que no te cansan la vista |
En definitiva (y tras tremendo "tochaco"), mi experiencia con los "E-Readers" ha sido magnífica. Como bien he dicho antes, recomendado para todo aquél a quién le gusta leer.
Es cierto, no es lo mismo que tener un libro en tus manos; pero no se puede negar que es muy cómodo el poder tener una biblioteca entera en un aparato de menos de un palmo de altura y medio de anchura, así como un centímetro de anchura y 170 gramos de peso...
Y no solo por eso, sino por el gran ahorro que haces respecto a los libros físicos... y todo sin destrozarte los ojos leyendo en un móvil o una "tablet".
¿Si recomiendo un "E-Reader"?
Por supuesto, y aunque en mi caso los "Kobo" me encantan, para el lector no daré preferencias, el que elija estará bien si lo considera cómodo.
Os dejo, voy a leer "La tumba del Horror" de Keith Francis Strohm, que lo tengo empezado... ¡Lo encontré en ePub!