Tomb Raider

Hablar de "Tomb Raider" es hablar de Lara Croft, esa protagonista femenina de ese videojuego que, según los creadores, por error le engrandecieron los pechos y les gustó el resultado, creando un icono videojueguil no solo "sexy", sino con carisma y con un mensaje muy claro: Una mujer puede ser la protagonista de un videojuego y no resultar un juego "cursi", como solían resultar por ese entonces (sin contar a "Samus" de "Metroid").



Y es que la aparición de Lara fue un golpe sobre la mesa, y bien fuerte. Por fin un juego de acción protagonizado por una mujer, algo antes pocas veces visto (alguna excepción hay...), pero sobretodo dar a entender al jugador que, el héroe no tiene por que ser masculino, las mujeres son capaces (y más que los hombres a veces) de ser los verdaderos héroes (en su caso, heroínas).

El juego original, "Tomb Raider", con multitud de secuelas con una jugabilidad muy similar tuvo un éxito arrollador, hasta que se convirtió en algo bastante repetitivo... además, tras la aparición de "Uncharted", juego que copiaba (o tomaba ideas) del origen: Indiana Jones, y también de las aventuras de Lara pasó por encima, con lo cual se pensó en un reinicio de la saga "Tomb Raider", creando a una Lara más realista en términos "físicos", tanto en visuales como de movimientos, además de coger de la jugabilidad de su competencia ("Uncharted") bastantes ideas... demasiadas.



Así nos encontramos con una jovencísima Lara que poco tiene que ver con la original de años atrás, que se mete en una aventura casi sin querer, y que se pasa todo el juego sufriendo de lo lindo pues, de aventurera a lo "Indy" tiene solo los conocimientos...

Pues bien, en marzo de 2018 se estrenaba una nueva película de "Tomb Raider", y venía "a pelo". Años atrás ya se llevó al cine las aventuras de Lara Croft, dos películas nada menos, protagonizadas por Angelina Jolie.
El problema de esas películas es que tenían una estética de videoclip y una puesta en escena más del cine de los 80 (pero con protagonista femenina) que no una película de aventuras, alejándose de la base inicial que inspiró el videojuego: Indiana Jones.



La nueva película coge como base el nuevo videojuego, la nueva "versión" rejuvenecida de Lara, el videojuego de 2013 (que ya cuenta con dos secuelas, cada una con peor éxito por desgracia...).
¿Y de qué va la película?
Lara Croft, una joven afectada por la misteriosa desaparición de su padre cuando ella apenas era una niña y renegando de su cuantiosa fortuna por ello, pasa su vida trabajando como repartidora de comida a domicilio en Londres y practicando deporte cuando le es posible, para así evadir sus pensamientos hacia su padre. Cuando descubre que su desaparecido padre era más un aventurero que no un "gentleman" de alta sociedad, Lara decide dejar atrás su actual vida y aventurarse hacia el último paradero conocido de su padre: una misteriosa isla en la costa de Japón donde parece ser se encuentra una legendaria tumba de una diosa que todo el país nipón temía. Pero su tarea no será nada sencilla, deberá enfrentarse a los numerosos desafíos que le aguardan en la isla, desde viejas y olvidadas trampas a todo un ejército que busca lo mismo que su padre: la tumba de la antigua Diosa y un extraordinario poder que allí duerme desde hace siglos. Lara descubrirá y pondrá a prueba sus límites mientras se adentra en peligros nunca antes vistos.
Esa sería la "sinopsis" de la película, que no se aleja demasiado de la del juego... bueno, un poco si...
En el juego la figura "paterna" brilla por su ausencia (y en la película le aporta un peso dramático mayor), y, sin entrar en spoilers, diré que la magia que destila la isla el juego lo refleja perfectamente, y la película lo convierte en algo más, digamos, "terrenal".



Y es que la película no es mala adaptación en absoluto, recoge los cimientos del juego perfectamente (siempre hablando de el "reboot" de 2013), pero falla en un par de cosas... siempre mi parecer, claro.

Alicia Vikander, ganadora del Óscar por "La Chica Danesa" es la encargada de dar vida en carne y hueso en esta ocasión a Lara Croft, y en verdad, es muy parecida ala Lara del videojuego, solo que... considero a Vikander algo sobrevalorada. No me gustó en "La Chica Danesa" ni en "Ex Machina", y mucho menos en "Operación U.N.C.L.E.", la considero de lo menos expresiva, una "cara cartón"... y en esta película sufre de lo mismo. Puede golpearse, clavarse maderas en el estómago o matar a una persona, que su cara no expresa casi emoción alguna... no es una actriz que aprecie, la verdad...
Otro fallo, es la selección de casting con el padre de Lara, interpretado por Dominic West... parece más su hermano... y sobre los demás actores, algunos parecen no tomarse muy en serio su papel...
Y aquí paro de quejarme. En verdad la película es entretenida, pero con unos aires "caducos"... con una narrativa y un guión sacado de los ochenta, pero de esas producciones de serie B...
Vale, esta película cuenta con un gran presupuesto, cierto, pero el acabado en algunos momentos es algo "bajo" (la escena de la obertura de la puerta a la tumba me parece bastante cutre...).



A ver, repito, la película es disfrutable, y como adaptación, pese a algunas "licencias", funciona, pero es que el producto global es algo... "meh"...
Incluso la música compuesta por Tom Holkenborg (Junkie XL) suena desganada...



¿Que nota le pondría a la película?
Un 5 sobre 10.

¿Motivo de la nota?
Pues por todo lo comentado arriba. Una producción de alto presupuesto pero que parece emular por momentos a una producción de serie B a propósito, con un tempo narrativo extraño, y con momentos ya vistos antes mil veces en otras películas o medios que hace nada sorprenda, y para colmo todo parece descafeinado, y cuando digo todo, es todo...



Y si, Vikander se esfuerza (y se esforzó preparándose, mostrando un cuerpo musculoso) para parecer una heroína de acción, pero que siga con su "cara cartón" no la ayuda... y menos en esta película que se basa en un personaje sufridor que muestra sus sentimientos todo el rato.
Si, la fotografía no está mal (no destaca) y los efectos especiales en su gran mayoría no desentonan, y las coreografías de lucha son bastante impactantes. En el fondo es una película de aventuras normalita de acción, pero peca de no inspirar a mayores logros (y eso es lo que verdaderamente me molesta).



Lo dicho, una película palomitera disfrutable una tarde y posiblemente olvidable a la mañana siguiente... podía ofrecer mucho más... no es mala, pero no es lo que podría haber sido.

Castlevania - Temporada 1 y 2

Cuando se anunció que Netflix pondría en su catálogo por streaming una serie basada en la mítica saga de videojuegos de Konami, me lo tomé con bastante alegría.
No porque me fiase de Netflix y sus producciones propias... ya sabemos que justamente ese no es u buen hacer en general, aunque tenga productor propios más que interesantes, muchos otros justamente caen hacia el lado contrario...
Tampoco es que me fiase de un producto de animación americano... normalmente este tipo de producciones, y contando pocos casos, no suelen ser de mi agrado por tener una animación bastante limitada (a excepción de grandes producciones), y sobretodo, tampoco me fiaba de que unos norteamericanos adaptasen un producto japonés, porque todos sabemos que las adaptaciones norteamericanas suelen modificar a su antojo el 95% del producto adaptado... como todo, hay excepciones, y tengo que decirlo, esta en parte es una, y aunque no sea un entendido de la saga "Castlevania", lo poco que sé lo he visto bastante bien reflejado, y en algunos momentos, expandido correctamente.



Pues sí, aunque Konami tenga bastante de lado lo de hacer videojuegos (en plan "serio", me refiero...) parece ser que tiene presente que tiene unas sagas que hicieron historia. Otra cosa es que las tenga olvidadas en un cajón... pero al menos, con la que nos ocupa, vendió los derechos para producir una serie de animación.
Claro, vender a un medio americano para producir una serie de animación es un riesgo, pero es que ya hace años que se va detrás de Castlevania para producir un producto audiovisual alejado de los videojuegos...  En verdad, originalmente en el 2007, Warren Ellis, guionista de cómics de bastante renombre tuvo la la idea de crear una película basada en la saga Castlevania, pero el proyecto no comenzó a desarrollarse de verdad hasta 2015, cuando cambió de idea y empezó a pensar en un producto de animación, involucrando a los estudios americanos "Frederator Studios" (responsables de "Hora de Aventuras", "Los Padrinos Mágicos" o "Fanboy y Chum Chum" por poner unos ejemplos)" y "Powerhouse Animation Studios" (empresa más enfocada a spots animados y a efectos especiales) a los que finalmente se les unió (gracias a venderle un interesante producto) la plataforma Netflix, siendo lanzado en julio de 2017.
Y es que, Warren Ellis presentó la idea de una serie de animación claramente influenciada por el anime japonés y los diseños y creaciones de Ayami Kojima, ilustradora en el videojuego "Castlevania: Symphony of the Night" en adelante.
Si añadimos que la serie pretendía ser adulta, sin temor de mostrar sangre y violencia sin problemas, así como tratar conflictos socioculturales y temas más serios (marca de la casa "Ellis") mas atractiva la hacía.



Pues bien, se estrenó una primera temporada con solamente cuatro capítulos, y además de una duración de 25' cada uno (estándar del medio), y la verdad, supo a poco.

Ya en una presentación en la Comic-Con de San Diego de 2017 se presentó la intro y un par de escenas de acción que hicieron vitorear al público allí presente. No solo por presentar una animación bastante más "rápida" que la acostumbrada en producciones de esta índole, sino tambien por un acabado de dibujo y diseño realmente espectacular.
Como opinión propia, tengo que decir que la cabecera (o "intro") de la serie es una de las más bonitas y preciosas que he visto en mucho tiempo en un producto de animación.



Pues bien, contando con actores de la talla de Richard Armitage, Graham McTavish o James Callis entre otros, Adi Shankar (conocido por "Dredd", la película de 2012 con Karl Urban de protagonista) como productor ejecutivo y en la dirección a un novel Sam Deats (encargado del departamento de animación e ilustración anteriormente) y por supuesto, guión del gran Warren Ellis sacaron un tremendo producto que supo a muy, muy poco.

Basándose en parte en la historia del videojuego para NES "Castlevania III: Dracula's Curse" pero dándole un trasfondo mucho mas profundo, mostrando a Vlad Drácula Tepes más humano y sensible de lo que parece en los juegos de la saga. Drácula encuentra una esposa humana que lo incita a perseverar en los conocimientos y en su correcta utilización, pero ella es acusada de brujería y quemada en la hoguera por la Iglesia. Drácula, preso del odio declara a toda la gente de Wallachia que ese acto lo pagarán con sus vidas, soltando su ejército de monstruos y demonios arrasando el país, creando el caos y el terror. Justo en ese momento, un desgraciado y caído en la bebida cazador de demonios, Trevor Belmont, se topa con los causantes del desastre, la Iglesia, y ayudando a un grupo de Oradores (unos monjes que transfieren sus conocimientos solamente por vía oral) se topará con aliados como la Oradora-maga Sypha Belnades y el mismísimo hijo de Drácula, Adrian Alucard Tepes, y deberán enfrentarse al desquiciado Drácula y a su hueste.

Digamos que con semejante premisa y sin ningún tipo de pudor en mostrar escenas violentas y macabras, así como un humor cínico y a ratos negro, nos encontramos con un producto digno del sello "Castlevania".



Otro cantar es la segunda temporada, lanzada el 26 de octubre de 2018 con una cantidad de ocho capítulos. Aquí se ve una bajada de calidad de animación y de dibujo significante (aunque se mantiene la extraordinaria calidad de los fondos) y el guión parece ser estirado como un chicle para cubrir estos ocho capítulos.
Así como la primera temporada supo a poco, a ésta parece le sobran minutos...
Es cierto, se amplía la inclusión de personajes, mostrando que Drácula tiene a comandantes Vampiro a sus espaldas (uno de ellos, Carmilla, con otros planes en mente) y a dos "forjadores" humanos (creadores de las huestes de Drácula) que darían su vida por la del maestro Vampiro.



Si, la nueva temporada sufre un bajón. Ojo, sobre la animación es para abaratar costes (pequeño truco en producciones de animación), cuanto menos "frames"usen para el movimiento, más barata es la producción, sino fijaos en los "Anime" japoneses, mucho movimiento no tienen, o es escaso.
El tema es que en producciones norteamericanas animadas la calidad de la animación nunca es tan sobresaliente, y en el caso de Castlevania tampoco lo era, pero en la primera temporada las escenas de acción eran muy superiores a la media de su país; pero en esta segunda temporada hay una bajada considerable, demasiado acentuada (a excepción del episodio siete de la segunda temporada, donde seguramente casi todo el presupuesto estaba dirigido).



También esta segunda temporada peca de un ritmo exageradamente lento. Todo parece pasar con una exhorbitante lentitud, y cada episodio esta plagado de extensos diálogos y para colmo, con grandes pausas. No deja de ser un recurso narrativo, pero esta serie reclama más acción, y la verdad, en esta segunda temporada, acción más bien poca.

En lo referente al dibujo... no es que sea malo, pero se nota más rapidez en su ejecución y más dejadez, que comparado con la primera temporada (que como lo dicho, no era perfecta) queda un paso por debajo...

Sobre la música, Trevor Morris es el encargado. Conocido por componer para las series "Los Tudor", "Los Pilares de la Tierra", "Vikingos" y algunos videojuegos, en verdad, construye una composición ambiental, alejado de las composiciones más conocidas de los videojuegos, compuestas por Mikio Saito y Michiru Yamane, aunque si bien es cierto que en la segunda temporada se crean algunos leitmotivs y temas más épicos, y hay algún "cameo" de temas clásicos (sobretodo en el episodio siete).



¿Que nota le pondría a esta serie de TV?
Un 7 sobre 10.

¿Motivo de la nota?
No soy un experto en Castlevania, es más, no he jugado ni a la mitad de sus juegos... puedo decir que he jugado al original de NES, su continuación en SNES ("Super Castlevania IV"), dos de Game Boy Advance ("Castlevania: Harmony of Dissonance" y "Castlevania: Aria of Sorrow"), uno de PSX ("Castlevania: Symphony of the Night") y uno de PSP ("Castlevania: The Dracula X Chronicles"), así como el más reciente producido, para PS3, "Castlevania: Lords of Shadow", producto español.
No soy un entendido, pero habiendo jugado a algunos juegos puedo decir que la serie me recuerda mucho a los juegos. Sobre la historia... no he jugado a la tercera parte en NES, no puedo comparar 100%, pero tras haber investigando un poco, en base si es una buena adaptación aportando un tono adulto adecuado y una carga emocional que, por supuesto, el juego original no tenía.
En la parte técnica, pese a que en la primera temporada si hay un nivel algo superior, en la segunda se desploma, al menos en la parte de dibujado y de animación (los fondos son REALMENTE PRECIOSOS), y sobre la música, cumple sin más...
Las interpretaciones, pues muy correctas y aun grandísimo nivel (McTavish como Drácula es impresionante).

Poco más que comentar, solo que ya que han anunciado que ha sido renovara para una tercera temporada, ésta cuente con un mejor mimo en las animaciones, dibujados y tempo narrativa, por lo demás... una gran serie, sin duda. No perfecta, pero interesante, y una gran adaptación.

La Maldición de Hill House

Antes de nada me gustaría dejar mi postura bien clara: considero esta serie como un drama con toques sobrenaturales, para nada una serie de terror pese a que cuente con algún "jumpscare" (o susto de "Bu", como suelo llamarlos yo) y una ambientación angustiante a ratos; pero no, para mi es más un drama familiar antes que una serie de terror.

Y es que la nueva serie de Netflix estrenada el día doce de octubre, justo a punto para el americano "Halloween" ha encandilado a los que la han visto, incluso a mí.



La serie nos narra la historia de la familia Crain: madre delineante y padre constructor que, con cinco menores durante un verano van a vivir a la Mansión Hill House, un viejo caserón para remodelarlo y venderlo posteriormente y así seguir con su negocio de compra/venta de casas restauradas.
Una familia aparentemente normal que se ven consumidos por esa mansión poco a poco, un caserío que en su interior oculta maldad, muerte, tristeza y pesar, pero sobretodo muchas almas que no pueden descansar en paz.
Tras un trágico suceso en el cual un miembro de la familia fallece, empieza un misterio en el cual la serie nos plantea la existencia del destino, la continuidad cíclica del tiempo y el espacio además de mostrar como la vida se entrelaza con la muerte siempre, pero sobretodo, que el amor puede con todo.

¿Homenaje a "Poltergeist" de Tobe Hooper?

La serie se basa vagamente en el libro del mismo nombre de Shirley Jackson, ya adaptado anteriormente al cine, en 1963 con "The Haunting" dirigida por Robert Wise y en donde aparece Julie Harris, Russ Tamblyn (reconocido por actuar en "Twin Peaks" y que aparece también en la serie que comentamos) y su correspondiente remake en 1999, dirigida por Jan de Bont y protagonizada por unos poco inspirados Liam Neeson y Catherine Zeta-Jones; además de "inspirar" a otras dos producciones, una en 1959, "House on Haunted Hill" dirigida por Williams Castle y protagonizada por Vincent Price y su correspondiente remake en 1999 con el mismo nombre, "House on Haunted Hill", dirigida por William Malone y protagonizada por Jeoffrey Rush y Famke Janssen.

Pues bien, la serie se basa bastante libremente en la novela olvidando toda adaptación anterior al medio, y mas que adaptar recoge los protagonistas y los reinterpreta creando una historia que si bien en base si recuerda al original, en el resto de narración lo ignora por completo. Un "basado en..." de manual.



Pues bien, la serie nos muestra a base de "flashbacks" continuos la vida de los cinco niños y la de sus progenitores, de su vivencia en la casa a la vez que su versión adulta, marcada por la experiencia en esa casa y posterior drama familiar pues todos tienen traumas que los ha marcado de por vida con problemas con las drogas, sentimentales o mentales, o cosas peores.
Una familia destrozada por una vivencia que tienen marcada a fuego y que van recordando constantemente, pero que la serie entremezcla sabiamente con momentos del pasado o su presente más inmediato, con un guión que mezcla perfectamente escenas y momentos dando a entender que hay una conexión espacio-temporal entre su pasado y su presente más inmediato, todo gracias a la casa, al caserón de Hill House y a lo que mora en su interior.

Porque si, se trata de una historia de fantasmas, pero trata más la psique de los personajes antes que apoyarse en lo sobrenatural completamente (hasta el último episodio, donde se recupera el hacer de las habituales películas de terror y se pone en el asador toda parte fantasmagórica, fantástica y aterradora pero también con una fuerte carga psicológica).



Y hay que decirlo: lo mejor sin duda de la serie es su guión, perfectamente cuajado, mezclado y dosificado que entremezcla momentos del pasado con los presentes de manera sublime (como ya he dicho antes), además de que la serie dura10 horas (una hora por capítulo aprox.) y parece pensada para ser una única pieza de esa duración, siendo consistente en todo; dando pequeñas gotas de información que se irán completando a lo largo de diez capítulos de manera dosificada pero clara si se presta atención.

Y es que los actores: Carla Gugino, Henry Thomas (el crecido "Elliott" de E.T.), Timothy Hutton y todos los demás bordan sus papeles, incluso los mas pequeños, Violet McGraw, Lulu Wilson o Julian Hillard. TODOS. En ningún momento sobreactúan o salen de su papel, dando un aire realista y compacto.



Y es que la serie trata sobre los personajes, y la casa es uno más, pero principalmente la familia, esos siete miembros son los que llevan todo el peso, y vaya peso...
Ciertamente me recordó al tratamiento que se hizo en la primera temporada de "American Horror Story" a las "Casas Encantadas" (o la maltratada serie española "Hay Alguien Ahí" de Mediaset de 2009) y a los personajes, seres complejos, mucho; y que para nada son planos y van creciendo con la trama, cortada y salteada y organizada de tal manera que no es continua pero no es difícil perderse, lo contrario; siempre recibimos datos para seguir adelante.
Lo malo, por decir algo... es que la serie demanda atención, mucha. Puede que la escena que acabas de ver parezca una nimiedad, pero posiblemente se recuperará y completará (y dará explicaciones) un par de episodios más adelante.
Además, Mike Flanagan, director de todos los capítulos, creador y guionista de la serie ha metido "sorpresas" en la serie para, inconscientemente alterar nuestra mente y darnos esa sensación de malestar que ya de por si destila la serie, incluyendo en bastantes planos personas, caras o otras partes del cuerpo semi ocultas a modo de "apariciones" (en internet ya hay páginas que recopilan los planos en donde pueden verse).



Y es que la serie no juega con el terror puro y duro, sino que crea un malestar y "mal rollo" continuo. No hay ni "Gore" ni abuso de los "sustos de Bu" (que algo de eso hay, poco; muy poco), sino que crea y pone sobre la mesa una ambientación negativa, tétrica, e incluso diría depresiva, que añadida a algunos momentos dignos de terror oriental, así como algún susto espontáneo hace que te agarres fuerte al sillón...
Pero no, tranquilos, como ya he dicho la serie es más un drama que otra cosa. Aquí lo pasamos mal con los personajes y su problemas, sus traumas y decepciones. No es como "The Walking Dead", aquí al terminar ésta temporada, termina la historia de los Crain (ya han anunciado que la próxima temporada contará una nueva historia con diferentes personajes).



Técnicamente la serie es más que correcta. La fotografía pese a no deslumbrar en ningún apartado es muy interesante, aunque sí, estándar al tipo de producción que es. Los demás departamentos no se quedan atrás. La parte sonora (con música de los Hermanos Newton) es la más trabajada, posiblemente (sin contar los efectos especiales). Temas melancólicos y tristes, acordes a los personajes y sus vivencias... sobretodo tras el encontronazo con la mansión y su "Sala Roja".



¿Qué nota le pondría a la serie?
Un 9 sobre 10.

¿Motivo de tal nota?
Vale, me gustan las producciones de terror, sobretodo los que te crean mal rollo sin mostrasr una sola gota de sangre, pero tengo que decir que ésta serie es redonda, tanto de guión como acabado.
Solo basta mirar los episodios 4, 5 y 6 ("Cosas de Gemelos", "la Mujer del Cuello Torcido" y "Las Dos Tormentas") para ver el tremendo nivel tanto actoral como técnico (el episodio 6 cuenta con tres tremendos e infinitos planos secuencia que son dignos de enseñar en la escuela de cine, y si, los creadores ya han dicho que se hicieron sin trucos de "cortes falsos").
Un disfrute para los ojos, oídos y la mente, porque si, la trama es consistente, realista y llega al corazón (reconozco que lloré en los últimos compases del último episodio).



Sí, una serie de terror (todos comentan ese susto del capítulo 8, aunque no lo veo para tanto...) que muestra y hace crecer a sus personajes. Digna de ver (y revisar las veces que hagan falta), con muchos momentos que ir recordando y "rumiando" durante el visionado.
Una gran serie que, sin duda, merece ser recordada y disfrutada.
Sin duda, recomendadísimo su disfrute, pero ojo; aviso que es una serie donde los diálogos y el "tempo" pausado es la norma. No esperéis grandes escenas de acción ni grandes efectos especiales, aquí prima los personajes y la historia, nada más que eso. Y solo por eso, cosa que hoy en día poco se ve, vale la pena.
Una serie que de verdad me ha encandilado tanto por su acabado por su trama, que aunque remezclada temporalmente, no es difícil de seguir si se para atención durante el visionado (lo dicho antes, puede que lo que ahora acontece sea importante un par de episodios más adelante, o tenga más sentido).
Si os gusta la temática, dadle una oportunidad. Si no, también, de terror sobrenatural pese a que está presente, hay bastante menos del que puede parecer en un principio.

Nex Machina

Frenético.
Básicamente ese es el adjetivo que mejor describe el juego que nos ocupa, "Nex Machina".



Un juego de acción cenital, un "twin-stick shooter", es decir, juego que con mando usamos un joystick para movernos, y otro para apuntar y disparar. Un juego que además se mueve a 60 frames, y corre, corre mucho... con muchos enemigos en pantalla, disparos, lucecitas, colores chillones y brillos.
Sí, epilépticos abstenerse.

Y es que el juego de "Housemarque" (conocidos por "Resogun" o "Super Stardust" entre otros) repiten fórmula pero con matices... esta vez se han aliado con Eugene Jarvis, cabeza pensante de juegos clásicos como "Smash TV", "Robotron" o "Defender", aportando su "bien hacer" de antaño y aportando una frescura que, si bien resulta un juego de disparos cenital al uso, es pegadizo y muy, muy divertido.

Aniquilar o ser aniquilados. Arcade 100%

Y es que el juego entra por los ojos. Es apabullante el colorido y la velocidad, ademas de que todo está formado por pequeños cubos (¿Hola "Resogun"?) que al ser destruidos se esparcen por la pantalla a modo de explosión, acompañados por brillos y haces de colores que lo hacen realmente espectacular.

Y es que el juego es muy sencillo, ir avanzando cada mundo (muy diferenciados entre ellos, y no sólo por enemigos) mediante pequeñas fases cerradas, que básicamente tratan de eliminar cuanto enemigo se tope por delante, hasta llegar al jefe de nivel, el cual suele ser masivo y con patrones que superar.
Además, en cada nivel suele haber zonas ocultas (o accesos a éstas), bonus ocultos o desafíos de mundo que hay que cumplir si se quiere aumentar la puntuación, porque de eso va; como buen arcade que es: conseguir la mejor puntuación posible.
Contaremos con pequeñas ayudas... pocas: podemos "esquivar" mediante un botón, o atacar con un ataque especial que podremos recoger en las fases, el cual podrá ser canjeado si se recoge otro diferente en el campo de batalla. También podremos recoger potenciadores que harán que podamos tener mejor "escudo" de protección o disparar con más potencia y rapidez, y de eso se trata, disparar sin cesar, y recoger "humanos" rescatándolos del campo de batalla (dándonos un aumento de puntuación por cada uno recogido).

Por momentos parecerá que estemos ante un juego de "Tron", ante tanta luz...

Y es que jugablemente es una maravilla. Fluido, preciso y muy rejugable (además de contar con varios modos de juego, no solo el "principal" arcade), con dificultad ajustada (y ajustable, cuanto más difícil, más enemigos y más duros) y un acabado realmente impresionante pese a no ser ninguna panacea técnica, pero es muy resultón su diseño artístico, y en verdad, en movimiento es más impactante.

Sonoramente cumple con melodías electrónicas muy ajustadas al juego (y no muy machaconas) y los efectos de sonido son acordes a la estética, cumpliendo con el acabado completo.



¿Que nota le pondría al juego?
Un 9 sobre 10.

¿Motivo de la nota?
No han inventado la rueda, es cierto, pero resulta que el juego es tremendamente adictivo y muy, muy divertido.
Si, no es excesivamente largo si sólo se juega avanzando mundos, pero destapar todas las sub-misiones, rescatar a todos los humanos de cada fase, las zonas secretas... una simple pasada no es suficiente, ni dos... y los demás modos de juegos y el "picarse" con amigos (marcadores online) le da mucha vida al juego. Comentar que es posible jugar multijugador "offline" en la misma consola... punto positivo a eso.
Y sí, no es una bomba técnica, pero es correcto en todo los sentidos y entra por los ojos (y el mando).
Un juego divertidisimo y que engancha, que además homenajea los arcades de antaño, ¿que más se puede pedir?


El más popular del reino