La cartelera nos puso sobre aviso: hacia pocos días habían estrenado un reboot (o nueva entrega, según se mire) de la clásica serie de películas "Agárralo como puedas" ("The Naked Gun"). Ya al Señor "N" le apetecía verla (cuando la anunciaron ya me avisó de sus ganas de verla), yo no negaré que sentía curiosidad, pero con Leslie Nielsen descansando en paz, se me hacía extraño, lo mismo que pasó con "La Pantera Rosa" ("The Pink Panther") tras el fallecimiento de Peter Sellers y su "Inspector Clouseau". Ahora el relevo para Nielsen había recaído en Liam Neeson —un tipo serio donde los haya— y con la bella Pamela Anderson acompañándolo a su lado. ¡Vaya pareja detectivesca para una trama absurda! Dirigida por Akiva Schaffer (director, guionista y actor de comedia) y producida por Seth MacFarlane (productor, guionista y actor, artífice de "Padre de Familia", "The Family Guy"). Era posible, podríamos acabar viendo comedia antes de volver a la seriedad del día a día, o eso esperaba.
Llegamos al multicine con las entradas compradas por internet (yo preveía que, siendo un estreno reciente, habría llenazo de sala), y estábamos listos para nuestra misión vespertina, no obstante antes de entrar cumplimos con el código de supervivencia de un auténtico detective de cine "noir": la comida sana ante todo. Dieta balanceada al estilo Frank Drebin, no podía ser de otro modo. Atacamos unas hamburguesas del McDonald’s como si fueran la evidencia de un caso, totalmente sanas… en espíritu, al menos. Una cena ligera (guiño-guiño) digna de unos auténticos agentes encubiertos del apetito. Por supuesto yo me comí tres hamburguesas... y quedé con hambre.
Ya armados con nuestras palomitas recién reventadas (por primera vez un bote de medio saladas y medio dulces) y la botella de agua de rigor para cada uno, nos adentramos en la penumbra de la sala, ya con las luces apagadas. El Señor «N» exclamó en voz alta al entrar y oír sonidos fuertes dentro. Ya estaban proyectando algo:
—¡Vaya, si ya están dando los tráilers previos a la película!
La suspicacia me invadió de inmediato:
—Raro… si aún faltan diez minutos para que empiece... —musité, frunciendo el ceño bajo mi linterna imaginaria mientras miraba el reloj. Si, efectivamente faltaban más de diez minutos para empezar la función.
Con carcajadas desenfrenadas, y hablando en voz alta entre nosotros nos colamos en la sala oscura. Pensamos: ¿cómo no nos dimos cuenta antes? Allí, sobre la pantalla, comenzaron a rodar imágenes conocidas. Nuestras risas se cortaron al instante; de detective nulo pasamos a detective confundido:
—Espera… —dije entre dientes—. Esa escena me suena demasiado... ¿No es esto un cacho de “Weapons”? (ejem... https://compendiofreaks.blogspot.com/2025/08/weapons.html)
—Sí… lo parece… ¿el tráiler?, esto, espera… —luego cayó en la cuenta—. ¡Tío, nos hemos equivocado de sala!
No había misterio que resolver: nos habíamos colado en la sala equivocada. Entre risas torpes y sonrojados retrocedimos rápidamente, saliendo por donde habíamos entrado. No era el plan original, pero al menos habíamos descubierto el enigma en el que nos habíamos metido inconscientemente. Ya éramos unos perfectos detectives de la noche.
De regreso al pasillo y guardado el bochorno entre risas nerviosas, entramos en la sala correcta (justo la puerta de al lado). Esta vez las luces seguían encendidas; nadie había dado todavía la orden de apagón. El ambiente era tranquilo, casi apacible. Cuando compré las entradas, en mi cabeza veía filas de cinéfilos gritando “¡policía!” en la taquilla y dentro de la sala, pero la realidad fue un baldazo de agua fría: la sala no llegaba ni a la mitad de su capacidad, a pesar de ser una sesión de tarde. Ni rastro de abarrotamiento. ¿Dónde estaba todo el gentío que imaginé, siendo un estreno muy reciente?. Con los nervios disparados y a la espera de la acción, nos instalamos en nuestros asientos.
Finalmente, tras unos instantes de silencio expectante, las luces se apagaron. Con un suave chasquido de oscuridad, y tras unos cuantos tráilers (los cuales ni les hicimos casi caso) empezó la película… ¡al fin!
Y, voy a ser claro y directo... no sé si llamarlo secuela, "reboot" o simplemente un intento desesperado de exprimir una marca, pero lo cierto es que, personalmente, no me ha gustado nada esta... ¿revisión?
La saga original siempre se nutrió de gags visuales y de parodiar un serial policial de televisión. "Police Squad!" (serie de la ABC precuela y germen de esta saga, que ya contaba con Leslie Nielsen y con ese "rollito" que tendrían las películas que vendrían a posteriori del agente Frank Drebin, serie por cierto cancelada en su primera temporada y a los pocos episodios por no gustar a los directivos de la cadena pese a tener éxito decente en antena) y sobretodo las tres películas de "Agárralo como puedas" ("The Naked Gun") con Nielsen, basaban su comedia de ridículos gags visuales (incluso en el fondo de la pantalla) crítica a eventos de su tiempo mediante mofa y diálogos absurdos. En cambio, esta nueva entrega se basa casi exclusivamente en chistes hablados, al estilo y semejanza a los de un episodio de Padre de Familia ("Family Guy"), y no es de extrañar pues Seth MacFarlane, creador del show produce el film. Lamentablemente, pocos resultan graciosos. El guion está repleto de tiempos muertos y plagado de humor escatológico (bastantes alusiones a pedos, cacas, culos, penes…) en lugar de bobadas absurdas ingeniosas o gags ocultos y con ritmo. También abunda la comedia violenta física: Neeson se dedica a dar mamporros a criminales a diestro y siniestro, satirizando así su anterior etapa como actor de películas de acción "de venganza" a lo Charles Bronson. También se pasa la mayoría del film con gestos de "tipo duro", como romper teléfonos o arrancar con la boca el cañón de una pistola (ese chiste funciona, no lo negaré), escenas que recuerdan al "slapstick" más zafio pero que ya las hemos visto antes. Si bien algún gag de acción funciona como referencia (el del barman negándose a hablar, por ejemplo), el exceso acaba por cansar. En conjunto, le falta chispa, le falta ritmo e ingenio y abusa de chistes ya vistos, y algunos obscenos que no hacen tampoco demasiada gracia.
Paradójicamente, lo mejor es su música (de nuevo, vuelve a suceder). Lorne Balfe, encargado de componer la banda sonora recupera el espíritu sonoro de la saga original compuesta por Ira Newborn, y lo mezcla con ese estilo actual usado en las producciones de acción moderna. En la introducción, y mediante el tema “My Name is Frank Drebin Jr.” arranca con tensión ominosa al estilo de Hans Zimmer, para luego estallar en una explosión de metales que vende con intensidad la escena de acción. En las partes románticas, como podemos oír en “There She Was Again” desliza jazz noir clásico cuando estamos ante la primera aparición de Beth (Pamela Anderson), dándole un aire de película de cine negro y sobretodo, recuperando ese estilo que Newborn dio a la saga antes. Para los pasajes de intriga tecnológica, Balfe inserta pistas sinuosas como “Something Fowl” y “Project Inferno” (cuerdas frías al estilo "Instinto Básico" del gran Jerry Goldsmith) que subrayan la trama del magnate villano (interpretado por Danny Huston). Incluso al final se recupera a todo trapo (y menos mal) el tema heroico original de la saga: la pieza “Press Conference” remata con un guiño triunfal al "Drebin Hero" de Newborn antes de los créditos, los cuales arrancan con un arreglo del tema clásico reconocido por todos (Newborn hizo un clásico atemporal). En todos estos cortes (que se incluyen también en el álbum de escucha aislada), la orquestación y la instrumentación moderna funcionan, y es notable que Balfe no busca la carcajada con la música sino realzar el drama para que los gags funcionen; como él mismo afirma, “no estábamos buscando risas; la música tenía que vender el drama”, como bien dijo e hizo Ira Newborn antes. La música debía tratarse “seriamente” incluso en las escenas más absurdas. Este empeño se nota en escenas clave de la película (como la secuencia inicial en el atraco). Gracias a ese enfoque la música funciona y ayuda a la comedia; sin embargo, el humor verbal de la película no corre con la misma suerte...
Por fortuna, el elenco sale airoso pese al guion mediocre. Liam Neeson trata de encarnar al nuevo Frank Drebin (en realidad a su hijo, Frank Drebin Jr.) con seriedad contenida, y Pamela Anderson saca provecho de su presencia cómica para levantar cada escena romántica. Ambos se toman el juego en serio como hacían Leslie Nielsen y Priscilla Presley antes (con cameo de Presley en un único plano, a ver si la encontráis) y tienen química (tanta que al parecer al finalizar el rodaje se han unido como pareja formal); a destacar especialmente que Anderson tiene un “ritmo cómico impecable” y sus bromas surgen naturales. Ni Neeson ni Anderson son lo que se prometía originalmente (no hay otro Leslie Nielsen, ni lo habrá), pero cumplen dignamente el rol. En definitiva, son ellos —no los chistes— los que mantienen un mínimo de entretenimiento en pantalla.
En Conclusión, el film se queda en un sucedáneo simpático pero blando, muy blando y a ratos, incluso con incomodidad. Reproduce las fórmulas de la saga con cariño (Drebin cantando, mal... por poner un ejemplo), pero la mayoría de sus chistes (sobretodo los hablados) resultan insípidos. Al menos la banda sonora de Lorne Balfe brilla por su contraste serio, mezclando jazz clásico (como digo, homenajeando a las originales los cuales ya parodiaban un "film noir") con ritmo y sonoridad actual, y por una vez sonando sin que parezcan instrumentos sintetizados por parte de Balfe. Comparada con la trilogía original, esta nueva versión carece de ingenio, frescura y "timing", reduciéndose a un eco cansado. Una ironía: la partitura sí entiende lo que hizo grande al original, mientras que el guion no lo pilla.
Me lo pasé como cuando te atragantas con un chiste malo: incómodo y sin ganas de repetir. Esta versión no tiene el ingenio ni el ritmo absurdo que hacía grande a la saga original.
Si eres fan de "Padre de familia" y buscas comedia fácil y de brocha gorda y sin pensar, sí, puede que te rías. El humor a veces (casi todo el tiempo) parece un episodio descafeinado de esa serie... y tengo que decir que no soy demasiado fan de ese tipo de humor, todo hay que decirlo... y justamente las "Agárralo como puedas" originales no tiraban por esos regoteros. Si esperas algo mejor… mejor vete directo a la trilogía de Nielsen y déjate de sufrimiento esterilizante.
Puede que algún día se recupere ese nivel de humor: "Hot Shots" y su segunda entrega, "Top Secret", "Aterriza como Puedas" y su secuela, o la trilogía original de "Agárralo como puedas" (y mira que todas ellas tienen algunos chistes que han envejecido regular, sobretodo las mofas a eventos de su tiempo), son productor para revisionar, pero justamente en esta nueva iteración, no, aquí no la veo.
El Señor "N" salió, por cierto del cine contento y dándole un notable al film, cosa que respeto por supuesto. Seguramente este tipo de humor no lo pillo o no lo termino de encajar, y tiene sus espectadores (por eso tiene tanto éxito "Padre de Familia" y otras series similares, como "Padre Made in USA", "Rick y Morty" o incluso "South Park", llegando aquí a lo más extremo), así que es posible que solo sea cosa mía... pero como esto se trata de mi reseña, lo digo: me parece una mala película, y para colmo, no tan graciosa como pretende ser. Y si, yo me reí (no lo voy a negar, el arranque y un par de gags de más adelante me parecieron graciosos), pero también sentí mucha vergüenza ajena... y algún momento de aburrimiento, sobretodo tras pasar el umbral y llegando al final de la película.
Una lástima (pero debo confesar que me lo olía venir...).

























