Otra aventura veraniega del "Señor N" y el "Señor X". Verano vacacional, que, por cierto... me está siendo bastante "regulero", pero eso ya os lo contaré en otro momento...
De nuevo, excusa para quedada con el nombrado "Señor N" y ponernos al día de nuestros comunes gustos personales. Vacaciones de verano (al menos para mí) y qué mejor que pasar el rato con cena, charla y sesión de cine "palomitero". Tocaba esta vez, sesión "Marvelita" (pese a que ninguno de los dos lo somos).
Tras llegar al multicine e intercambiar el bono "gratis" por la entrada (mirad la reseña de "Jurassic World: Renacer" para más info) para ir a por la última sesión del día (no muy tardía, las 22:00) en sala IMAX (anuncian esta producción como 100% filmada con estas cámaras) y con sorpresa de ver solamente dos personas en toda la sala (y no éramos nosotros) a la hora de elegir asiento; seguido de la visita habitual a la tienda de videojuegos en decadencia, culpa de su propia soberbia y por la carcomida brutal de mercadotecnia externa a los videojuegos... quién te ha visto y quién te ve, todo hay que decirlo... era hora de la "cena ligera" que no lo fue tanto.
Entramos en la sala justito para ver los últimos teasers y trailers previos a la peli... y viendo que en la sala éramos, espasmódicamente solo seis personas... seis. Irrisoria cantidad de espectadores para una peli de Marvel, "blockbuster" de verano aún en su segunda semana en sesión IMAX, eso ya se me hacía preocupante, la verdad...
Y empieza la peli, y empieza bien, no lo negaré:
The Fantastic Four: First Steps - Extended Main Theme
(pincha aqui arriba y disfruta)
La película, dirigida por un desconocido Matt Shakman (podemos rescatar que es director en series, sobre todo de la Marvelita/Disneyana y para nada desdeñable "WandaVision"), que traslada los orígenes de la "Primera Familia" de los cómics Marvel, el primer equipo de superhéroes creado por la empresa en 1961, el cual fue una piedra angular del ascenso de Marvel Comics a partir de entonces, siendo el primero creado por Stan Lee y el escritor-editor y dibujante Jack Kirby (al cual este film rinde homenaje, y con razón y mucho amor), desarrollando un enfoque de colaboración a la hora de crear cómics a partir de esta obra en la propia Marvel.
La película nos transporta a un universo paralelo ambientado en una estética retro‑futurista de los años 60. El vestuario (me encantan los trajes diseñados y sus colores) y escenografía, hasta los tonos visuales azulados dominantes; cada elemento evoca el espíritu "pulp" cósmico que Jack Kirby insufló en sus cómics, pero con una pulcritud técnica moderna: sets prácticos palpables para los actores, efectos visuales de alto nivel y una estética que, como digo, nos lleva a tiempo atrás en una producción fílmica de estas proporciones, y es algo que se agradece de sobremanera.
La fotografía, a cargo de Jess Hall es impecable: cada fotograma se siente fresco y bello, enriquecido por el diseño de producción de Kasra Farahani. La película se ve muy bien visualmente hablando y se te quedan en los ojos algunas imágenes realmente bonitas e impactantes. La luz, los planos, el vestuario, los decorados... todo luce muy muy bien en cámara.
Pedro Pascal (Reed Richards, "El Hombre elástico", aunque no demasiado) y Vanessa Kirby (Sue Storm, "La Mujer invisible") llevan el peso del film, aportando humanidad y carisma a sus personajes: Pascal encarna al líder brillante pero con tonos oscuros de personalidad, Kirby tiene el rol del centro emocional del grupo, una madre primeriza que, aunque lleva la batuta en toda la película no resulta cargante y sí da ese toque de cercanía para los espectadores, sobre todo para aquellos que han tenido hijos.
Joseph Quinn (Johnny Storm, "El Hombre antorcha") y Ebon Moss‑Bachrach (Ben Grimm, "La Cosa") completan el cuarteto con química, aunque se sienten algo subutilizados y poco desarrollados emocionalmente. Sí, "La Cosa" es visualmente una virguería técnica, aportando sentimiento a la actuación de Moss-Bachrach y sobre todo, (y ahora sí respecto a versiones previas) transmite su interpretación mediante gestos no solo de cuerpo, sino de expresiones faciales. Todo un logro y con un diseño muy cercano al del cómic original de Kirby. Quinn en cambio nos trae un Johnny para nada "bufón" (cosa que esperaríamos de la "Antorcha Humana") y aunque aportan ambos toques de humor, hay pocos durante todo el metraje... También tenemos al robot H.E.R.B.I.E, un mayordomo/servidor que es más un "cameo" que otra cosa.
Y aquí es donde llegamos al gran "pero" de la película. A pesar de todo este despliegue de talento y técnica, la película se siente... vacía. Se torna "sosa" y "predecible", que son las palabras que creo, resumirían la producción en general. Pese a un arranque brillante que sirve de resumen e introducción a la familia, y que pronto nos lanza ante la trama principal, ésta se vuelve plana muy rápido...
Los personajes, aunque bien interpretados por el reparto, carecen de la chispa y la química que define a "Los Cuatro Fantásticos" en sus cómics. Reed y Sue nos traen una trama familiar, y literalmente, es la única trama de toda la película... todo se siente poco desarrollado y es en esa falta de riesgo en donde la película se desinfla.
Sabemos lo que va a pasar, cómo va a pasar y, lamentablemente, por qué va a pasar sin que haya un giro inesperado o una profundización en los temas que en los cómics originales tanto exploraba (la ciencia sin límites, el destino, el enfrentamiento a lo desconocido...). Si que se trata el tema de "la familia" como centro de "unión", eje central en los cómics, pero se centra tanto en Reed, Sue y su reciente retoño, Franklin, que no hay espacio para otra cosa, ni tan siquiera hacia el enfrentamiento con el gran enemigo a encarar: Galactus, y su siervo, "sierva" en esta iteración (si, aparece así también en los cómics), "Silver Surfer" ("Estela Plateada" para los más veteranos); todo ello casi a vistas a "próximos productos de la franquicia" (recordar que es la primera producción que arranca "la sexta fase del MCU"). Se cumplen clichés en lugar de desafiarlos, creando así una película familiar (para todos los públicos ya nos tienen acostumbrados en Disney) pero con falta, creo yo, de más sorpresas, humor o conflicto profundo más allá de lo obvio. Es una película bien hecha a nivel visual y sonoro… pero vacía de lo que la haría inolvidable como historia.
Para mí, lo más destacable de toda la película es sin duda, la música de Michael Giacchino, que se eleva como el elemento más memorable de todo el film.
Giacchino compuso y grabó la partitura al completo en los legendarios estudios Abbey Road con orquesta de más de 100 músicos y coro de 100 voces, utilizando voces femeninas evocando el rol de Sue como corazón narrativo de todo, expandiéndose luego con una percusión que evoca esa "estética espacial", con unos vientos "optimistas" y culminando en un poderoso y pegadizo “FAN‑TAS‑TIC FOUR” vocal en el tema principal. Una maravilla de tema que, en primera escucha, suena raro (extrañamente todas las composiciones con coros de Giacchino tienen esa primera impresión) pero que a cada escucha suena mejor y mejor, ¡y es pegadizo!
Los temas asignados a "Galactus" y "Silver Surfer" (los "villanos" de la cinta) son oscuros, utilizando subgraves, coros disonantes y contrastes melancólicos que transmiten esa "amenaza cósmica". Giacchino usa, como habitualmente hace, llevando el testigo de la influencia de John Williams (o Jerry Goldsmith) los "leitmotiv" al nivel que se merecen y lo consigue ampliamente.
En medios especializados la califican como una de las mejores partituras del año, y no puedo estar más de acuerdo. Logra capturar perfectamente ese optimismo retro-espacial que pretende dar este producto, sin resbalar en el exceso melodramático y en el abuso de temas simplemente atmosféricos. Giacchino reutiliza el uso de hace varios años, los "leitmotiv" para personajes y situaciones. La reversión del "leitmotiv" agrega un nivel de sutileza que conecta profundamente con la narrativa. Giacchino equilibra espléndida música coral, pasajes intimistas y temas imponentes y a la vez llenos de melancolía, tensión o epicidad. Probablemente estamos ante uno de los mejores trabajos musicales del "MCU" hasta la fecha, sin duda alguna. Y podemos recordar también sus trabajos en los "Spider-man" del "MCU" o su "Dr. Strange".
La elección de Michael Giacchino es, sencillamente, un acierto magistral. Desde el primer compás nos transporta a una época dorada del cine de aventuras con un toque muy "a lo Williams" y su buen hacer. Los temas principales son memorables, melodías que se quedan en la cabeza y que acompañan perfectamente la evolución del film. Hay un uso muy inteligente de los metales y las cuerdas para dar una sensación de épica y el tema de los Cuatro Fantásticos es una joya en sí misma (escúchalo más arriba, de verdad) con un aire de misterio y genialidad que define al grupo de personajes, con ese toque de "famosete televisivo" (son como unos "influencers" en su sociedad) sin necesidad de mucha cosa más. Giacchino, una vez más, demuestra por qué es uno de los compositores más importantes de su generación, y su trabajo aquí es una lección de cómo la música puede subir la calidad de una película.
Ahora veremos qué hace Disney... ya sabemos que en los productos "Marvel" pocos personajes mantienen sus propios temas musicales... y la cohesión general se ve truncada por no respetar justamente eso: cada personaje con su propio leitmotiv musical que lo hace reconocible sonoramente.
Mientras que la película deslumbra visual y musicalmente, su narrativa queda relegada a lo funcional: es "sosa" y predecible... Es innegable que es impecable en su ejecución técnica, encantadora por su estética retro‑futurista, con actores entregados y Giacchino regalando un score que debería quedar en los libros de historia del "MCU", pero, por desgracia, no logra levantar cabeza emocionalmente: falta riesgo.
A pesar de su ambiciosa puesta en escena (sobretodo por el dineral invertido), la narrativa tiene fallos evidentes. El tercer acto cae en clichés y cierres apresurados: a partir del primer encuentro con "Galactus" y "Silver Surfer" (momento que me recordó a las "Star Trek" de J.J. Abrams... y no sé exactamente por qué...) la película se siente mecánica, con pocos matices y una sensación de “trama marcada desde antes” que deja poca sorpresa al espectador. Todo se vuelve “monótono", rozando lo "aburrido”. Inerte. Pasivo, pero sobretodo, previsible.
En verdad tiene un tono de "cómic" de antaño en que hay más peso dramático que otra cosa, pero todo gira en torno a un único conflicto, y es el de la relación Reed/Sue/Flanklin (su hijo recién nacido), y todo se vuelve, lo dicho, demasiado previsible... y si, la palabra es "soso".
Es una película que, por ser lo que es (una película de superhéroes de Marvel, un candidato a "blockbuster" de verano) hay solamente dos escenas de acción en toda la cinta, sí, solo dos. No cortas, cierto, pero solo dos. Por no hablar de que, tampoco hay ni mucha presencia ni saturación de humor. Sí, están muy, muy contenidos los chistes y bromas durante toda la cinta. Leí por ahí que era la película más "DC" de "Marvel", y casi que lo corroboraría sin dudarlo. Es de las más serias del universo "MCU" de Disney hasta el momento. No la más "profunda" o "sesuda" (no, no tiene ese rollito "Snyder", tranquilos), pero si es la que menos chistes y bromas contiene hasta ahora.
Disney/Marvel sigue produciendo mucho sin libertad creativa real (esta es, como todas las demás producciones, siendo series o películas, una producción "de despacho", el director ha hecho algo, claro... pero realmente la han creado e ideado los ejecutivos de Disney... con cinco guionistas, sí, cinco) y aunque aquí se apuesta por la independencia (lo de situarla en un universo diferente al del resto de pelis de Marvel es todo un acierto) el resultado es una colección de fórmulas que ya se han usado antes y con pocos momentos que puedan sorprender o emocionar en exceso. Si hay una carga emocional sobre lo que sería una "familia" (lo dicho, la trama gira en torno a los padres y el recién nacido) pero no es suficientemente atrayente para hacer "brillar" la producción, y más siendo lo que es... una película palomitera de verano, dirigida a lo que va dirigida: vender juguetes y arrancar próximas entregas fílmicas de superhéroes.. y se queda todo en algo bastante... "meh".
Una película que nos deja con un sabor agridulce... Si, nos regala una banda sonora digna de enmarcar y un acabado técnico que demuestra un gran respeto por el material original (y la pasta gansa que aporta Disney en sus producciones) pero nos roba emoción, la sorpresa y el alma que esta familia de superhéroes merece.
Un triunfo visual y sonoro que, lamentablemente, no compensa su guión autoconsciente y seguro. La banda sonora de Giacchino eleva lo que podría haber sido otra película prescindible del "MCU"… pero al final se siente todo demasiado encorsetado. Ni siquiera ese optimismo sesentero logra ocultar lo que para mí es, en última instancia, y me repito, una experiencia sosa y muy predecible.
La trama no arriesga lo suficiente, se centra demasiado en un solo punto, y especialmente en el tercer acto se nota un bajón, o mejor dicho, un estancamiento: los villanos se sienten infrautilizados y predecibles en todo momento; inclusive el mismo grupo de héroes parece limitado en algunos momentos... y al final te llega esa sensación de “todo está previsto para el futuro” y ya (todo te lleva a la ya anunciada "Vengadores: Doomsday") restando impacto emocional a los momentos clave que nos da el film durante su disfrute.
Una carta de amor visual y sonora a una estética olvidada del cómic Marvel de antaño: brillante, nostálgica y visualmente impecable. Sin embargo, su drama se trunca en un guión que avanza sin sorpresas y termina sintiéndose seguro y distante. Si hay algo que realmente merece ser recordado, y sí, me hago pesado en ello, es la banda sonora de Michael Giacchino: optimista, coral y maravillosamente sinfónica, la mejor razón para revisitar este título con atención varias veces (su publicación discográfica no demuestra lo grande e imponente que suena en la película, todo hay que decirlo).
Una película con un corazón latiendo fuerte en su música y en su estética, pero con un pulso narrativo demasiado débil para engancharte de verdad. Ojalá, en futuros pasos (estos son sus "primeros pasos") encuentren la valentía para ser tan innovadores en su guión como lo son en su técnica.
Al final, al salir del cine nos deja (al menos a mi) con un sabor muy, muy agridulce... Sí, reafirma que el "MCU" puede brillar sin apelar a cameos o multiversos enmarañados y complicaciones exageradas de tramas "superiores" que unen varias producciones, y que si te pierdes alguna, no entiendes un mojón de la "trama general" ideada para unir varias producciones (o como lo llaman ellos, "fases")... pero que aquí recae en el mal error de Disney del "se vienen cositas" y deja cojeando y en muletas el producto que acabas de disfrutar...
Una lástima. Pero la Banda Sonora mola mil, ¿no lo he dicho antes?







No hay comentarios:
Publicar un comentario