Hacía tiempo que no veía en persona al "Señor N". Por motivos varios (sobretodo por quehaceres de ambos) no habíamos vuelto a coincidir desde, por lo mínimo, seis meses atrás...
Como somos hombres básicos, y tenemos unos gustos bastante nuestros, decidimos ir al cine. No a tomar un café para hablar, o a cenar para ponernos al día, no. Al cine; era eso o dar vueltas por tiendas en donde, como enfermos mentales que somos, adquiriríamos porquerías varias para satisfacer nuestras ansias de tirar el dinero en basura friki, habitual por nuestra parte, que son: Videojuegos, libros, música, muñecotes de series o películas, ropa friki o cualquier cosa similar. Algo totalmente normal para unos tíos de más de cuarenta tacos cumplidos.
Y como ya estamos en veranito, era temprano y estábamos bastante decididos ya que película ir a ver (tampoco era difícil según nuestros gustos), pensamos en ir a la primera sesión del día, a ver algo ligero y que no fuese reciente su estreno (por lo de la cantidad de gente en la sala); añadir que, en verdad tampoco estamos para pelis sesudas con este calor... la única neurona que se remueve de tanto en tanto en nuestro cerebro no resistiría demasiada información y atención y uso constante del cerebelo durante un rato largo, así que por descarte (lo dicho, nuestros gustos son bastante marcados) acabamos en la sala de "Jurassic World: Rebirth", "Renacer" en España. ¿Se supone que quieren hacer eso con la saga, "hacerla renacer"?
Pues empezamos mal...
Llegamos justitos para entrar puntuales en la sala (el "Señor N" dirá que ni tarde ni temprano, sino en el momento preciso) y sin darnos cuenta (lo dicho, seis meses sin vernos, lo que nos pusimos al día hablando sentados en la butaca de la sala) pasó la hora de arrancar la peli.
No era un estreno reciente, llevaba un tiempo en cartelera y la sala no era de las más grandes... pero estaba bastante llena de espectadores, no al completo pero bastante gente esperaba para ver esta nueva entrega de la saga Jurásica de la "Universal", y para mi sorpresa, pocos niñatos y gente más bien mayor (un descanso para mi).
Miramos el reloj, "vaya, ha pasado la hora de empezar la peli... y de largo... más de veinte minutos de retraso". Casi a la vez una chica, cerca de nuestros sillones habló en voz alta (seguramente para hacerse notar) justo al sentarse en su butaca, "Acabo de preguntar fuera, !y se habían olvidado de arrancar la película!". Esa afirmación era surrealista... las proyecciones están programadas y "olvidarse" no entra en la ecuación, dudé de la veracidad de ese comentario y justo entonces nos fijamos que, en la pantalla se notaba que al proyector le pasaba algo... se notaban "intentos" de arrancar, como pequeños flashes blancos bastante tenues, pero ésta se mantenía apagada.
Al poco una chica, una trabajadora de los multicines a los que fuimos, la encargada quiero pensar, apareció por la puerta y en voz alta para que todos prestásemos atención nos dijo que tenían problemas con el proyector, que pronto estaría arreglado y podríamos ver la peli sin problemas pero con algo de retraso. Algo de retraso que ya llegaba a la media hora pasada... Casi enseguida se apagaron las luces y saltándose cualquier spot u anuncio (y se agradece) arrancó la peli al fin. Al poco de empezar, se produjeron cortes a negro en la imagen pero sin perder el sonido, de unos segundos. Si, algo pasaba con el proyector (eran cortes con pixeles, ruido digital, no era cosa de la bombilla diría yo) y tras mas de veinte minutos así, con cortes a negro cada ciertos minutos, se encienden las luces y reaparece la encargada: "Lo siento, pero parece que se ha terminado de romper el proyector. Si quieren pasen por atención al cliente y le damos un pase para la próxima sesión, o un vale para unas entradas gratuitas para otro día".
Pues nada, procesión de toda la gente de la sala hacia "Atención al cliente". Nosotros tardamos en salir porque al "Señor N" se le cayeron las entradas entre las butacas... Los nervios supongo... el "Señor N" es así.
Tras hacer bastante cola nos tocó a nosotros. La siguiente sesión empezaba en escasos cinco minutos, y además de poder acceder sin problema en ella (era una sala con más aforo e igualmente estaba medio llena), nos regalaron dos bonos para poder ir a ver cualquier peli antes de sesenta días. Ninguna queja respecto al trato dado y tras el problema. A mi con que me devolviesen el dinero ya me era suficiente.
Al fin parece que veremos la peli... casi una hora más tarde de lo esperado. Entramos en la nueva sala, nos sentamos (ya estaban echando los típicos anuncios habituales de bebidas, mezclados con algún que otro tráiler y teaser de por medio, y ahora si, a disfrutar de la película al fin... o no.
Me tocó al lado una pareja de adolescentes (pareja reciente, se notaba) que hasta que no se pusieron "besucones" (y no mucho, la verdad), hablaban a viva voz sobre "que cenamos hoy, ¿y éste quién es? o ¿que son estas cosas que salen?" durante toda la película. TODA.
Se notaba que el fan (que habia elegido la peli y conocedor de la saga) era él, y ella simplemente iba para lo que iba... y para hablar en voz alta sobre lo primero que le pasaba por la cabeza. Diálogos anodinos y que no tenian razón de ser viendo una película en una sala de cine con más gente, y menos al nivel tan alto que dialogaban. No interesaba, sobretodo a ella. Incluso hablaron de que "al día siguiente tenían que hablar con José sobre la moto que tenia en el garaje de Pedro". Aún no sé como aguanté sin gritarles o lanzarles algo a la cabeza durante todo el metraje... será que me he hecho mayor...
Y sobre la peli (no podía arrancar el texto sin "las aventuras y desventuras del Señor N y el Señor X")... "decepción absoluta" seria el titular que pondría, sin duda alguna. Pero, explanémonos un poco más con la crítica:
Personalmente, a la saga de películas sobre dinosaurios que arrancó en 1993 de la mano de Steven Spielberg le tengo un apego especial.
A mis diez años, el estreno del film fue un acontecimiento que me marcó a mi y a mucha gente: dinosaurios que parecían reales en una película, ¡lo nunca visto!. Recuerdo que el VHS de la peli corría de casa en casa, pasando de mano en mano por los chicos de la escuela. Fue la primera banda sonora que compré (en CD) con mi propio dinero (esa paga de niño que me daban para mis cosas) y anda que no sonó ese CD... hasta que el disco dejó de reproducirse correctamente... y eso hace bien poco. Resuena en mi cabeza; compuesta por el gran, que digo, el enorme John Williams que creó un clásico que es recordado no solo por los fans del género, sino que ya es parte de la cultura popular.
Y por supuesto, la película nos trajo la "Dinomania". Todo el mundo iba detrás de los dinosaurios, con sus nombres que solo los niños saben pronunciar y recordar. Muñecos, camisetas, cromos, pósters, ¡lo que fuese! No solo de la película, "Dinomania" en general, fuesen como fuesen y lo que fuesen, muñecos cutres de goma del mercado del pueblo (no oficiales, por supuesto) o un "Godzilla" de color naranja haciéndose pasar por un "Tiranosaurio Rex", daba igual, todo contaba como "dinosaurio" y todo el mundo quería dinosaurios por todos lados.
Y estamos ante la reciente nueva entrega (la séptima) de la franquicia, tras dos trilogías diferenciadas por el nombre. La original, "Jurassic Park" y la que la prosiguió (y sigue), "Jurassic World". Diferente nombre, misma alma, continuación de historia.
El origen vino de la mano de Michael Crichton que escribió dos libros, el original ("Parque Jurásico") en 1990, y que en 1993 Spielberg nos trajo la película homónima que arrancó todo esto, y una secuela en base al éxito no solo de la novela, sino sobretodo de la película (decir que en la novela Ian Malcolm muere... y resucita para la continuación, gracias a que en la película no muere, y es al éxito de esta que el personaje sigue vivo y de que, por supuesto, el personaje protagonizado por Jeff Goldblum, cayó en gracia en la película), una secuela llamada "El Mundo Perdido".
La películas y novelas difieren en bastantes cosas, aunque en esencia si son similares. La novela original se trata de una novela de ciencia ficción, aventuras y toques de terror, su versión fílmica sigue la esencia pero varía respecto a varios personajes, su final y el desarrollo de toda la trama; mientras que su secuela sigue siendo una novela de ciencia ficción, aventuras y muy ligeros toques de terror, la película (también dirigida por Spielberg) se convierte en un homenaje a esas películas de aventuras en la selva de los 50 del siglo pasado, esos "safaris" a lo "Hatari!" o similares.
Hay que decir que Crichton, el autor de las novelas estuvo implicado en el guión, no en la tercera entrega por discrepancias creativas (en la cual Spielberg ya no dirigía, solo producía), y de aquí pasamos, tras varios años de parón de "Dinomania" a la siguiente trilogía, "Jurassic World" (aunque ahora se cambie "Park" por "World" es la misma saga). Cambio de personajes (vuelven algunos, no podia ser de otra forma) y aunque se repetían algunos eventos y momentos respecto a la anterior trilogía (la llamaremos "la original") se intentaba dar un nuevo "aire" a la saga. Seguía siendo bastante fiel al "lore" de los libros de Crichton (fallecido años atrás, por desgracia) y aparecían personajes y eventos que salían en los libros pero no en las películas "que pertocaban", pero hay que decirlo, la sexta entrega, "Jurassic World: Dominion" fue bastante vapuleada por los críticos y los espectadores (algo similar ya pasó con "Jurassic Park III"), ya era estirar mucho "el chicle" en una saga que, por desgracia, mucho se habia estirado ya y mucho más no podía dar, sobretodo a como estaba la trama en ese momento: los dinosaurios se habían escapado y repoblado el mundo a su merced.
Vayamos ya, a la película que vi con "Maése N" de una vez, que me enrollo como una persiana:
Para empezar, y lo siento, la película parece un rebozado extremo de lo ya visto hasta ahora en las anteriores entregas. Un "Más de lo mismo” reciclando clichés a cada paso. ¡Preparáos para un paseo narrativo que casi se siente como un videojuego lleno de nostalgia! (lo de "videojuego" no lo digo por decir... parece un videojuego que hay que cumplir "tres misiones"...), una falta de originalidad bastante grave: se cuentan cinco o seis escenas directamente inspiradas en el "Jurassic Park" original, y de manera descarada... en líneas generales no aporta nada nuevo ni a la saga ni como película.La trama y los personajes se sienten totalmente reciclados: el argumento da vueltas sin sorprender. Los guionistas parecen confiar ciegamente en la fórmula amortizada que ha dado dinero entrega tras entrega (y ésta no es una excepción, en el momento de escribir esta reseña la película es la más taquillera del verano hasta el momento). Como señala una crítica especializada, más allá de homenajear a Spielberg, la trama ofrece una “limitada novedad argumental”, y otros críticos la describen con no menos mala baba: “más de lo mismo” y “poco elaborado” respecto a anteriores entregas. El reparto es bueno, son actores y actrices con caché (Johansson, Ali, Bailey y compañía cumplen sin más). El problema es que los propios personajes están dibujados a brochazo grueso: son arquetipos blandos y “superficiales” (la típica familia en peligro, el villano corporativo despiadado, el paleontólogo sabiondo...) son personajes planos, demasiado planos y ya vistos en la franquicia anteriormente. Para colmo, además en el fondo uno ya sabe quién vivirá y quién no al final de la película. La química está, pero el personaje de Johansson (Zora Bennett) da rabia porque se la ve cómoda con camisetas de tirantes y sucia por moverse por el fango, arrastrándose por el polvo y demás zonas "de campaña"; incluso da la impresión de que la actriz disfruta de su papel… nosotros no tanto. Es tan plano su personaje que no empatizamos con ella... ni con ningún otro en toda la peli.
Lo que más me mosqueó fue la música, ésta se lleva la palma de las incongruencias. Alexandre Desplat toma la batuta, apartando a Michael Giacchino de la saga (Giacchino se encargó de manera bastante decente según los críticos musicales, para mi notable en la anterior trilogía, "World") pero entra en terreno fangoso: su tarea era crear nueva música y a la vez honrar a John Williams, compositor de las dos primeras entregas (la tercera cayó en manos de Don Davis que reutilizó los temas de Williams de manera bastante notable también, aunque era más bien un refrito), pero Desplat patinó y aunque reutiliza (o mejor, "canibaliza") los temas de Williams (dos solamente, todo hay que decirlo) sus nuevas composiciones se notan por debajo de lo esperado. Casi ningún leitmotiv es realmente memorable, salvaría la pista en el álbum llamada “Dino Lovers”, escena en el film que me cuesta situar... destaca porque enlaza con un solo de clarinete y un guiño al tema clásico de Williams sin ser el propio tema de Williams. Y es que si, (y no me lo esperaba viniendo de Desplat) Williams resuena hasta bastante: su mítico tema de los dinosaurios aparece hasta en escenas románticas. Eso me molesta... usar un tema dedicado a algo tan claro, "los animales" es usado en momentos tan poco adecuados... todo porque "es bonito", y si, cualquier momento de tensión termina con el himno del parque sin venir a cuento también; otro "leitmotiv" sacado de contexto...
En el apartado técnico la película sí brilla… lo cual es triste cuando lo demás no lo hace. Los paisajes de la isla (rodados en Tailandia) lucen espectaculares; el filme usa 35mm al estilo clásico y ofrece un espectáculo visual impresionante gracias a la fotografía de John Mathieson. Los efectos especiales digitales funcionan muy bien (y era esperable): el T-Rex y el Mosasaurio se ven “de lujo”; destacaría lo deslumbrantes que resultan los efectos prácticos y los generados mediante "CGI". Sin embargo, ese despliegue técnico no disimula los defectos: los nuevos híbridos genéticos, los "nuevos" especímenes que pueblan el entorno tienen un diseño bastante... regulero. Son feos, vamos, pero feos con ganas (sobretodo el "gran mutante"). Vender juguetes será difícil... En pantalla vemos estampas bonitas, y hay mucha pasta invertida, pero los monstruos a veces parecen frutos de un experimento maldito de bajo presupuesto. Diseños típicos de la "Serie B" pero con desgana. Se agradece que se intenten incorporar nuevas especies de dinosaurios y hacer descansar a los ya manidos especimenes que siempre se repetian película tras película (Velocirraptores, os miro a los ojos, si), haciendo que en ese sentido se siente un poco más fresco el entorno "animal", aunque, repito, los diseños en general son feotes... ya lo he dicho más arriba.
Sobre el montaje, la película no abandona nunca el acelerador, para bien y para mal. El montaje es ágil: casi no hay respiro entre secuencias y el ritmo narrativo es dinámico... que compensa la falta de originalidad de la trama. Dicho de otro modo: por momentos sientes que corres detrás de los dinosaurios (o delante). No da tiempo a aburrirse, pero tampoco a reflexionar: se avanza a machete para llegar al próximo susto o momento de acción. Y hablando de las escenas de acción (como anécdota, decir que la secuencia en el rio está extraída directamente del libro original, que no pudo plasmarse en la película de 1993 y aquí, ya muy avanzado con el tema de los efectos especiales, si han podido recrearla... más o menos como en el libro), tienen empuje, pero el montaje frenético a veces se siente vacío de tensión real, más preocupado por el espectáculo que por la lógica. Funciona, si, pero si te paras a pensar resulta a veces algo caótico... y demasiadas veces visto antes, con lo que esas secuencias, por desgracia, sabemos como terminarán justo cuando empiezan. "Clichés" por todas partes.
Los actores aprovechan con lo que pueden: Johansson lidera con carisma (aunque el guion solo la retrata como la ruda de turno y poco más), Ali aporta presencia, y el resto del elenco (Jonathan Bailey como paleontólogo sabiondo o Manuel Garcia-Rulfo como el papá aventurero) cumple con dignidad con lo que se puede, pero todos despiertan la sensación de ser meros... clichés, y siendo extremadamente planos en su desarrollo. Los personajes no dan nada más que actuar en piloto automático todo el rato. Casi parecen sacados de un videojuego, y no lo digo por desprestigiar los videojuegos... la trama parece la misión de un videojuego, y de los malos... De hecho, algunos momentos convierten el guion en un ejercicio tan previsible que da risa: uno hasta puede apostar a ver quién será el próximo bocadillo de dinosaurio de todos los actores que vemos en pantalla. Hay guiños a Spielberg e incluso al "Aliens" de James Cameron (y auto referencias a su propio "Godzilla"), guiños que nacen del cariño del director, Gareth Edwards por el género, pero no del ingenio: reproduciendo fórmulas clásicas el resultado es un divertimento entretenido a nivel visual, aunque moralmente infantiloide y mil veces visto. No sorprende en absoluto, y se prevé todo el rato que es lo próximo que sucederá a continuación."Jurassic World: El Renacer" es, vista con mirada jocosa, una oda al "déjà vu" y a los quebraderos de cabeza de los guionistas para buscar alguna novedad. Ofrece lo que promete: dinosaurios monstruosos luciendo efectos chulos, mucha acción y un ritmo de montaje como una montaña rusa sin frenos. Si te gustan los dinosaurios y no te importa mucho la sustancia, pasarás un buen rato zampando palomitas, pero al salir seguramente te olvides de la mayoría de cosas que han pasado. Si esperabas algo más de chispa, lo siento pero olvídalo, es “más de lo mismo” con mucha menos gracia que las películas anteriores y, para colmo, demasiado previsible a cada secuencia.








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