Nosferatu (2024)

 


Tras mi mala crítica a la anterior sesión de cine, el "Señor N" me pidió para ir a ver, esta vez, mi hasta ahora deseada "Nosferatu", dirigida por Robert Eggers.
Deseada no por ser dirigida por Eggers, del cual he visto tres de sus cuatro largos (contando ésta), bueno... "La Bruja" de 2015 a mi me gustó, "El Faro" de 2019 me flipó visualmente, pero me perdí bastante en todo lo demás... y de esta "Nosferatu", remake del clásico de 1922 de F.W. Murnau me reservo la opinión en este escrito.

Digo "deseada" porque desde que lo leí por primera vez, me encanta "Drácula, el No Muerto", el manuscrito de Bram Stoker que, gracias a la película de Murnau en los albores del cine, subió en fama como la espuma pese a que, sin tener los derechos para hacer su versión fílmica (la viuda de Stoker se negó rotundamente a que lo adaptase), Murnau y Henrik Galeen, guionista del film, modificaron nombres y algunos eventos (sobretodo el final) para no ser un plagio... cosa que en su momento si se consideró (y por desgracia, lo es), haciendo que las autoridades dictasen la destrucción de la totalidad de copias del film disponibles por infracción de derechos intelectuales... pero por suerte se conservaron algunas copias (y no siendo la misma versión entre ellas) llegando así hasta nuestros días este film mudo ya clásico sobretodo por su apartado visual.

Verla hoy, ese film de 1922 se hace difícil. Aunque contiene elementos narrativos usados aún hoy, el ritmo, puesta en escena y narrativa es teatral y sobretodo, lenta y de su época. Debe verse con el prisma de inicios del siglo pasado, siendo un film de terror (de los primeros) de los inicios del cine, que además inventó parte del sistema narrativo que, como bien he dicho hoy aún sigue usándose. Es de las primeras obras fílmicas de este estilo y marcó la historia para siempre.
Además, dotó de fama (no solo por la polémica, sino por el terror y la imagen que creó) a la obra de ficción de Stoker, la cual antes tuvo más bien poco éxito comercial (sus críticas teatrales eran otro cantar), sobretodo ese estilo gótico que tanto proliferó en esa época.

En mi caso, la novela "Drácula" es una de mis favoritas del género, contada con textos simulando diarios personales, te mete de lleno en una trama de suspense y a momentos, de tensión (en su época terror) siendo tan culturalmente conocida, que si no has leído el libro seguro que la sabes de memoria, aunque hay que decir que aún no existe film o serie que traslade el libro fielmente en imágenes; todas las versiones (incluso la archiconocida versión de Francis Ford Coppola de 1992 llamada erróneamente "Drácula de Bram Stoker", cuando en verdad debería llamarse "Drácula de F. F. Coppola") se alejan en una u otra cosa del original, añadiendo tramas que ni aparecen ni se esperan en el libro original (esa "intro" de Coppola" y el tema de la reencarnación de Mina es algo que en el libro ni está ni se le espera, al igual ese erotismo desorbitado).
A esta nueva versión de Eggers le pasa exactamente lo mismo, pese que se basa no en la novela original, sino en el "plagio" de Murnau, hay cosas que son archiconocidas y comunes ente todas las versiones, y otras que se alejan no solo entre otras versiones, sino en el manuscrito original de Stoker (que era la idea de Murnau en 1922).

Belleza visual durante casi la totalidad del film.

Pero, empecemos por el principio...  Tras el "fracaso" emocional de la última película vista en cines, el "Señor N" me volvió a invitar, esta vez a la que yo tenia ganas de ver desde su estreno en Navidades: "Nosferatu". Esta vez le invité yo, pero fue él que propuso ir a verla.
En verdad, la velada empezó regular... tras una comida insulsa, me fui con el estómago algo revuelto a casa... y como íbamos a la "sesión golfa" (última del día), antes buscamos un sitio para cenar... cosa que se nos complicó pues se nos antojó "pizza" y no hubo manera de encontrar una maldita pizzería...

Tardamos pero, misión cumplida. Comentar que mi amigo tiene un "pero" con la comida, y es que no le gusta el queso (ni las aceitunas), e ibamos a comer "pizza"... pero una pizza con "queso con poco sabor" le entra... así que pidió una con Mozarella. Perfecto, extraño pero perfecto.
En mi caso, y obviando por completo mi malestar estomacal, pedí una "Diavola", presuntamente picante... aunque aún espero notar, aunque sea ligeramente,  un pequeño nivel de picante... una total decepción absoluta... "Empezamos bien", pensé.

Llegamos al cine (multicine en este caso), y al acceder vemos que era una de las salas pequeñas del centro. Normal, la película ya solo tiene dos pases por día, así que auguro que desaparecerá de cartelera más pronto que tarde.
Llegamos unos 15' antes de empezar los malditos anuncios previos al film (odio en lo que se ha convertido ir a l cine...). Sala completamente vacía... esto me ha pasado pocas veces, una de ellas fue justo con el "Señor N" al ver "Willard" de 2003, remake de "La revolución de las ratas" de 1971. "Empezamos muy bien" volví a pensar.
Por suerte (o no) justo al empezar los anuncios entró una pareja muy joven de adolescentes que se sentaron dos filas detrás de nosotros. Sesión "golfa", ya me temía lo peor...

Y vimos la película en completo silencio, unas dos horas aproximadamente.
Salen los créditos finales y se encienden las luces de la sala.
"Vaya puta mierda de película" se hoye tras nosotros... nos miramos y vemos a los adolescentes bajar.
"Pero vaya bodrio... ni acción ni sustos, vaya mierda" se oye mientras salen de la sala.

Yo y mi colega, el "Señor N" nos volvemos a mirar. "¿Que te ha parecido?" le pregunto.
"Pues... a mi me ha gustado". "Pues a mi también" respondo levantándome para irnos y empezar a opinar sobre lo que acabábamos de ver.

Y es que Eggers no hace un cine demasiado comercial... tras ver "El Faro" me quedó bastante claro... incluso "La Bruja" tiene elementos que, hoy en día  no gustan a demasiada gente... o mejor dicho, la gente ya no le gusta este tratamiento narrativo.

Eggers crea un relato visual extremadamente bello. Jarin Blaschke, el director de fotografia de la película, crea a casi cada plano un cuadro pictográfico en movimento extremadamente bello, con una cuidada iluminación y encuadre, con unos movimientos de cámara a veces toscos (recordando esos movimientos de cámara de inicios del cine muy limitados) y otras veces milimétricos y fluidísimos.
Una belleza visual que acompaña el 95% de todo el film, con uso del color (y a veces la falta de éste) con guiños a la original de 1922, y otras al remake de 1979 de la mano de Werner Herzog.

Ellen/Mina y Harker/Hutter

Y aquí viene mi problema... nunca he visto la "Nosferatu" original de 1922, pero si su remake de 1979 a manos de Herzog. No se si el relato de Egger modifica mucho o poco el original de 1922, pero si puedo decir que se aleja y se acerca en partes iguales al remake de 1979 y sobretodo, al manuscrito original que pretendía adaptar de Bram Stoker. 

En esta nueva iteración, la trama no sorprende (a no ser no conozcas la historia original de Drácula, o lo justito, entonces te puede impactar. Para los que conozcan el original de Stoker, solamente el tramo final sorprenderá ligeramente, eso si no conocen la obra de Murnau o la versión de Herzog...) se trata de la misma historia contada mil veces pero con los nombres de los personajes cambiados, y algún que otro cambio u añadido, diría yo, para hacerla "algo diferente" (y muy poco). Es una historia tantas veces contada que es de cultura popular. Eggers introduce un añadido diferenciador, pero ya visto en la versión de Coppola, una "unión" entre Mina (en este caso, Ellen Hutter, interpretada por una acurada Lily-Rose Depp) con el "no muerto",  un dato que no produce sorpresa alguna al cinéfilo que haya visto estas versiones. Decir que no es exactamente el mismo vínculo, pero se acerca demasiado, son demasiado cercanos, cosa que hace que al espectador lo deje frío al desvelarse.

Este film se acerca más a "La Bruja" del propio Eggers que no "El Faro" (sobre "El Hombre del Norte", esa especie de "Hamlet Vikingo" no puedo opinar, pues no la he visto aún), incluyendo algunos sustos de "bu" como los llamo yo (sustos repentinos con subida de música o efecto sonoro) y una narrativa bastante estándar, pero con un ritmo muy, muy lento.
No esperéis grandes escenas de acción, ni ritmo acelerado en el montaje. Es una película de "otro tiempo",y encuentro en parte, normal el comentario de los jóvenes al salir del cine al terminar el film.
Para gente habituada a "Fast & Furious" y a los TikToks, esta película es todo un suplicio, pues es todo lo contrario. Es contemplativa, es reflexiva, es lenta... y para colmo cuenta una historia manida que, sin pretenderlo, la sabes de memoria casi inconscientemente.
Si, mete algún cambio aquí y allá, y con Ellen Hutter (Mina en el Drácula original) se centra en la posesión del no-muerto (con una explicación del "por que" sobrenatural muy "folclórica") alejándose del tono solamente erótico de otras versiones anteriores.
Y es que el film, a excepción de toda una escena llegando al final de éste (escena que, según mi parecer, sobra totalmente del metraje), el erotismo brilla por su ausencia (cosa que me agrada, pues es una romantización que metieron justo en las adaptaciones, y que en la obra original de Stoker no veo tan presente como en éstas). Si, hay una "atracción" ente Ellen y el Conde Orlock (nombre del no muerto en lugar de "Conde Drácula") pero hasta el final no es justamente "erótica".

El Conde Orlok "original" de Murnau.

Y es que el Conde Orlok difiere bastante de la imagen de la original o de la interpretación de Klaus Kinski en el remake de 1979. En esas aparece casi como un murciélago blancuzco vestido con levita, con gestos lentos, una mirada penetrante y unos dientes incisivos centrales puntiagudos (a diferencia de posteriores vampiros que mostraban unos caninos puntiagudos). Aquí tiene una estética más cercana al Drácula original del libro descrito por Stoker, con un diseño realista de un noble húngaro, incluyendo un bigote de gran tamaño y una vestimenta de la época, y que a mi parecer, aterra.
Egger en ese sentido, y con su equipo, se han intentado acercar al realismo histórico tanto en vestuario como entorno, y es de agradecer.
La verdad, este cambio estético del conde (ocultado en tráilers y avances del film) me parece muy, muy acertado.
Bill Skarsgård es quién se encarga de interpretar al no muerto. Ya en el remake de "It", la historia de Stephen King mostró que eso de los monstruos es lo suyo, y para el Conde que vive en los cárpatos recibió clases de canto para bajar varias octavas su voz, y adquirió un acento para parecer eso, un rumano terrorífico.

Leí una crítica absurda del film que decía que la película le resultó horrible por la decepción al ver y oír al Conde Orlok, el cual le recordó a Nandor, personaje de la serie cómica "Lo que Hacemos en las Sombras", interpretado por Kayvan Novak, serie que muestra varios estereotipos de vampiros, siendo Nandor una parodia de noble rumano de 1830. Una parodia...

El "Nuevo" Conde Orlok.

Skarsgård cumple y con creces si sabes discernir de una parodia a una interpretación seria. Y el cambio estético, repito, pese a que se aleja del original de Murnau, se acerca al original de Stoker y da "cosa" verlo (y oírlo) y mucha.

El resto de los actores cumplen. Lily-Rose Depp como completa protagonista del film, aunque algo desatada en esos "ataques" de posesión (la acercan a la "Regan" de "El Exorcista") nos da una gran actuación, incluso desagradable cuando debe.
Su "paternaire", Nicholas Hoult como su marido, Thomas Hutter (Jonathan Harker en el original de Stoker) también hace una muy buena actuación, mostrando absoluto terror y desesperación ante los actos de la trama.
Emma Corrin, Willem Dafoe (un "falso" Val Helsing al nivel de Anthony Hopkins en el film de Coppola), o Simon McBurney (ese "Renfield" transtornado, aqui llamado "Knock"), todos ellos hacen un trabajo más que correcto. Aaron Taylor-Johnson es el que me ha dejado más frío (ya de por si lo considero un actor muy poco expresivo...) pero dentro de lo que cabe, y en su papel de Friedrich Harding, Lord Arthur Holmwood en en original de Stoker, también cumple y se mete en el papel (pero con una cara y expresión inerte).

Hoult y Taylor-Johnson en una escena del film.

Me parece gracioso que Dafoe aquí sea el Profesor Albin Eberhart von Franz, cuando en el 2000 fue el propio Max Schreck en esa reinterpretación oscura que fue "La Sombra del Vampiro", película que mostraba (falsamente) como se rodó la original "Nosferatu" de Murnau pero explicando que el actor berlinés no era un actor maquillado, sino un auténtico vampiro.

Volviendo al Nosferatu de Eggers, la única pega que le pondría es que se aferra con uñas y dientes a la original. Es un remake extremadamente fiel (excepto ese añadido de unión antes comentado, y ese cambio estético del Conde Orlok), haciendo la historia ya no conocida, sino ultra conocida y manida, dando pocas o nulas sorpresas al espectador, a cualquier espectador.

Parte de la única escena que me parece "sobrar" de todo el film

Personalmente, lo que la gente se queja del film a mi también me pasó con el remake de Herzog de 1979. Es demasiado conocido, demasiado "ya visto", pero si te gusta esa historia (mi caso) se disfruta de sobremanera.
Si, a la llegada al puerto del "Demeter" (sin nombre en esta versión), el barco que transporta al Conde hacia Alemania en este caso, la película (la historia) da un bajón. Aquí empiezan ligeramente los cambios con la historia original de Stoker hasta el desenlace que, aunque recuerda al original, difiere. Es la parte de la historia que languidece tanto en esta versión como la de 1979 (no se la de 1922... repito que aún no la he visto).

La música de Robin Carolan cumple con su cometido, pero no tiene ningún tema destacable. Su uso se centra en dar más atmósfera al entorno ya expresionista (y acentuar los sustos de "bu") y repito, funciona. Lástima la ausencia de algún tema destacable (pero eso es un problema generalizado en el cine en general hoy en día y la creación y composición de las Bandas sonoras de hoy en día, por desgracia...).

Dafoe y Depp en una escena del film.


¿Que nota le pondría al film?
Diría que entre 7 - 8.

¿Motivo de la nota?
Es un film que está fuera de tiempo. No utiliza el tempo actual del montaje, con planos rápidos y mucha acción. Se toma su tiempo y la narrativa es lenta y los diálogos de los personajes son densos y líricos. Es un film de otra época con toques actuales.
Entiendo las críticas al film de ser "poco atrevido", se basa en exceso en el original y Eggers lo dignifica y adora en partes iguales.
Él mismo dijo que de muy joven hizo una obra teatral adaptando "Nosferatu", que era su sueño poder contar su versión del film original, era algo que planeaba y deseaba desde hacia años.
Es todo un fanático de la obra de Murnau y se nota. Su film, su versión sigue a pies juntillas la obra original, añadiendo solo ligeros cambios, renovando la narrativa (actualizándola) pero no a tiempos actuales, sino a una época en donde todo era más pausado y contemplativo.

No es un film perfecto. Visualmente se acerca mucho a la perfección, pero cuenta con los vicios y manías de Eggers visto en anteriores producciones, básicamente una "mano de autor" casi artesanal.
Se agradece aún poder ver producciones así, aunque sean productos ya manidos como éste.
El gran problema de este film es el ya comentado varias veces: ¿Quién no conoce la historia de Drácula?, ¿Donde está la sorpresa?, ¿Que aporta nuevo?
Aún espero ver una adaptación realmente fiel al libro, no una rebosante de erotismo ni con añadidos extras mitológicos o sobrenaturales románticos que en el manuscrito original no aparecen...
La presente versión sigue sin ser la versión más fiel al libro, realmente es un "plagio", pero se ha convertido en una de esas versiones que me han gustado y mucho en el tratamiento: en mostrar a Mina/Ellen poseída por el no muerto, no por atracción romántica o sexual, sino por supervivencia.

Y hay escenas tremendamente memorables (el viaje y estancia en el castillo de Orlok por parte de Hutter/Harker es un gran ejemplo), y sobretodo destacar la fotografía. Sublime.
Y esos guiños, guiños a iteraciones anteriores... Murnau, Herzog, Coppola... son bastante claros y directos. Y digan lo que digan, este nuevo Conde Orlok impresiona para bien. Es aterrador, da muy mal cuerpo al aparecer en pantalla (u al oírlo con su respiración). Cierto que la película no es de terror absoluto, pero si deja mal cuerpo, incomoda.
Peca de ser una producción que no aporta "novedades" a la trama de Nosferatu/Drácula, a excepción de la parte visual, excepcional.

Diantres, me han dado ganas de releer el libro de Stoker de nuevo... por décima vez por lo menos.


De vuelta al castillo en los cárpatos...

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